miércoles, 25 de noviembre de 2009

Cine y turismo (motivaciones del turista)

Segundo post sobre cine y turismo. En el anterior citaba alguna de la motivaciones que, como consecuencia de haber visto una película, llevaban a un turista a viajar a determinado destino: conocer mejor la cultura local o la forma de vida del lugar, desear conocer los lugares en los que sucede la acción de primera mano, conocer e interesarse por la historia del lugar o el periodo histórico en el que se desarrolla la acción, decantar la opción del viaje hacia el destino donde se ha filmado la película: motivaciones. Y es que el cine no es sólo una eficaz herramienta de promoción, de difusión de contenidos que ayuden a la elección del destino, es también un potente transmisor de emociones que consigue que el espectador esté atento, viviendo una experiencia cuando ve la película.

Al igual que existen o se definen perfiles de viajeros, en el cine también existen perfiles de cinéfilos, de tal manera que cuando se unen las motivaciones turísticas (hay cientos de ellas, tantas como opciones de viaje en función de los gustos y preferencias del personal) con las relacionadas con el cine (amor al cine) se podrían definir, al menos, otras cuatro razones que pueden inducir al turista a decantar la opción de viaje en función de su perfil cinéfilo.

Identificación: Corresponde al perfil de cinéfilo fan. Viaja por pasión o devoción al autor, al guionista, al actor o al director. Se quiere sentir cercano a ese mundo y disfruta viajando a los lugares bien en los que se ha rodado la película, bien donde residen los que participan de la industria.

Uno de los mejores ejemplos lo encontramos en la ciudad de Los Ángeles: Hollywood es el hogar de las estrellas de cine, es la comunidad mas famosa en Los Ángeles. Más del 75% de todas las películas producidas en los Estados Unidos son hechas en esta ciudad y la comunidad de Burbank, es donde se encuentran la mayor parte de los estudios. Turistas de todo el mundo son atraídos por el glamour que envuelve la industria del cine: todo Hollywood gira en torno a ella.

El Hollywood CityPass® es conocido como el único programa de CityPass que gira en torno a un mismo tema: la industria del cine y la televisión de la ciudad.

En el 2005, CityPass redujo el tamaño y el precio del programa de Hollywood a las dos manzanas más famosas de California, agregando al mismo tiempo nuevas formas de obtener una sensación auténtica de la ciudad. Incluye la opción de un tour detrás de cámaras (Behind the Scenes) de la historia de Hollywood a través de Red Line Tours, conducido por guías bien preparados que usan auriculares inalámbricos con micrófono para que no se pierda ningún comentario. Este tour informa y entretiene con historias, que las mismas estrellas pueden contar. También se puede hacer el Tour «Dónde viven las estrellas» o el famoso Teatro Kodak, o el museo de Hollywood en el histórico edificio Max Factor.

Experimentación En este caso lo que mueve al viajero es el deseo de ver o experimentar sensaciones relacionadas con la película. Alojarse en el mismo hotel que las estrellas, Comer en los mismos restaurantes. Pasear por el escenario de la película. Este perfil corresponde al cinéfilo emulador. Como ocurrió con el hotel Park Hyatt Tokio donde transcurre gran parte de la película Lost In Translation que vio como aumentaba la demanda después del estreno de la película.

Culturales. El viajero tras ver la película, se inclina por un destino o lugar como alternativa a otros. Se documenta a la hora de viajar, recibe información. Se interesa por aspectos culturales más allá de la película y su perfil corresponde al perfil del cinéfilo viajero. Las visitas a Escocia aumentaron mucho, notablemente, un huevo después del estreno de Braveheart, una cinta basada en la historia de Sir William Wallace, que fue protagonizada por Mel Gibson y que narra la historia de un montañés escocés que lleva a su clan a luchar contra la tiranía del rey Eduardo I.

Investigación: El viajero tiende a analizar y a estudiar todos los aspectos de la película recorriendo los lugares, investigando el por qué de las localizaciones, los planos, las escenas. Disfruta observando las diferencias entre lo real y la película. Corresponde a un tipo de viajero que es cinéfilo experto. Un ejemplo sería la película «Amelie» rodada en Montmartre y en la que el viajero puede visitar los cafés, el Marché de la Butte, o el Café Tabac deux Moulins donde trabajaba Amelie Poulain.

Son sólo unos ejemplos, pero se podrían citar muchísimos porque al que le gusta el cine y le gusta viajar siempre encontrará una oportunidad para compaginar estas dos aficiones.

Seguiremos con la serie.

¿Cuál sería tu motivación? ¿Quien no ha estado alguna vez Lost in Translation?

12 comentarios:

Germán Gijón dijo...

La verdad es que yo no he sido gran viajero de placer (del avión al hotel y de allí a las ferias o los despachos) pero el único sitio que recuerdo respondiendo a la categoría "experimentación" fue Notre Dame por El Jorobado. Ni siquiera el Big Ben me motivó. La Acrópolis, desde un taxi. Bicho raro, será.
Un abrazo, Fernando.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Germán:

Nunca es tarde para ello. De todas formas entiendo lo que quieres decir. Hubo una temporada en la que venía de América, aterrizaba , día siguiente un punto del norte de Europa, bajada a Madrid, Marruecos, etc... Muchas veces era hotel-aeropuerto-hotel-oficina o despachos. Pero siempre procuraba sacar unos minutos para disfrutar.Ahora es a nivel local, posiblemente Jueves, Valencia en gala periódico Las Provincias. Pero lo mismo. llegada, comida, ensayos, gala, hotel, tren, madrid, reunión, ....
Eso no es viajar, eso es desplazarse.
Un abrazo

Katy dijo...

Hola Fernado soy otro "bicho raro" Siento no encajar en ningún perfil porque no me gusta el cine, y sin embargo soy una viajera. Si veo alguna peli en todo caso me fijo en lugares en dónde yo haya estado. O sea al revés. Las estrellas o gente conocida no me importan en absoluto, ni sus lugares de reunión, ni los escenarios de las películes. Hace unos meses estuve en N.Y. y no vi ninguno
Debo de tener una buena imaginación. Prefiero un libro mil veces, antes que ver una película. Pero coincido contigo que has decrito unos cuantos perfiles que se dan, conozco algunas personas que encajan bien en ellas y se organizan así.
Como siempre muy bien documentado tu post.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Katy:

JA ja , no se trata de encajar en un perfil ; hay más evidentemente. Claro, si no te gusta el cine, no tendras ninguna motivación asociada al cine para viajar.

pero no creo que seas un bicho raro. Ten un buen día. Un abrazo

Rafa Bartolomé dijo...

Hola Fernando:
A mí me gusta el cine sin más. Me parece maravilloso por sí sólo. Nunca me había parado en pensar si detrás de ello hay alguna motivación. Es cierto que siempre que estás en un lugar en donde sabes que se ha rodado alguna película te acuerdas, pero creo que en mi caso ha sido a posteriori, sin haberlo premeditado con anterioridad.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Rafa:

Como le decía a Katy, los estereotipos o ejemplos que ponían, corresponden a aquellos a los que el cine les hace decantarse por uo u otro destino.

El cine, en tu caso, como en el de Katy y el mío, no es una motivación extra para viajar, pero hay mucho mercado relacionado con esto.

Un abrazo

Germán Gijón dijo...

He llegado algo tarde a ver tu respuesta al comentario, pero el día en que vengas a Valencia con algo más de tiempo, estaría encantado de que tomáramos café, aunque sea en la estación.
Un abrazo.

Pepe Moral Moreno dijo...

Muy buenas, Fernando, por quedarme con uno (creo que tengo todas las motivaciones), sería la experimentación... Nunca me sentí tan cool y trendy (je, je) como en el viaje que hice a New York paseando por las calles de Manhattan... como Katy, no vi ningún escenario de películas, pero es que... toda la isla es un escenario! es como si ya la conociese: los vahos de las alcantarillas, los yellow cabs, los DON'T y WALK...
Por otra parte, uno de los ejemplos más cachondos es el de Ewan McGregor, que en un viaje en moto para National Geographic desde Escocia a Ciudad del Cabo pararon en los escenarios de Star Wars (el fue Obi Wan Kenobi) de Túnez... pues en el bar donde rodó algunas escenas, se tomaron una cerveza; todo el bar estaba lleno de poster evocadores a la película, y en muchos de ellos aparecía él... Pues el bar estaba lleno de turistas y NADIE le reconoció (vestido de motero)... graciosísimo. El documental es el Long Way Down, por si os interesa.
Bueno post; perdón por la extensión del comentario y un saludo,
Pepe Moral

Myr dijo...

Cualquier excusa es buena para conocer otra cultura.

Me encanta viajar.
Me encanta el Cine.

Besos

Myr dijo...

PD y soy, cosmopolita.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Pepe:

De largo nada, de interseante todo tu comentario. Un día dentro de la serie de cine y turismo habláre de Nueva York,turismo y cine. También de Star wars y tunez.

Gracias por pasarte.
un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Myr:

Cien y turismo como he señalado es un buen tandem.
Un abrazo a mi lectora cosmopolita

Soul Business

Gracias por visitar mi blog
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