lunes, 20 de julio de 2009

Cerrado por vacaciones


Durante casi un mes Soul Business permanecerá cerrado por vacaciones. Bueno, cerrado no es la palabra, porque es posible que en ese tiempo publique algún post, aunque conociéndome como me conozco las posibilidades son escasas. Por varias razones: la primera de ellas obvia: en periodo vacacional nos relajamos bastante y el cerebro aprovecha para pensar en otras cosas. La segunda es que no voy a tener muchas oportunidades de conectarme (y tampoco lo busco) durante mis paseos. Y la tercera, es que el tiempo que dedique a escribir será para el diario de viajes que intentaré hacer.

Por lo demás, os agradezco a todos los que os pasáis por aquí el tiempo que dedicáis a leer y comentar lo que escribo. Y si sigo contando con vuestra confianza cuando regrese, será un placer teneros otra vez por aquí.

Feliz verano a todos

jueves, 16 de julio de 2009

Post-itive thinking

Leo en la edición digital de El Mundo lo siguiente: «Los españoles continúan citando el paro y la situación económica como sus principales problemas, pero baja ligeramente su preocupación por ambos asuntos, según el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) correspondiente al mes de junio.» Debe ser por el verano, me digo, porque por lo que yo sé (que la verdad no es mucho) todavía nos quedan por pasar varias turbulencias. En cualquier caso es un signo evidente de mejora que, por poca que sea, contribuirá a ir estabilizando si no la cartera, si el ánimo. Y con ánimo, todo es más fácil, al ser un plus de motivación que nos empuja a continuar.

Creo que prácticamente todo el mundo está asumiendo que los tiempos de bonanza económica tardarán bastante en volver. Se están borrando las referencias de cuando en el mundo, digamos, capitalista «se ataban los perros con longaniza» y se está empezando a comprender que de nada sirve lamentarnos por lo ocurrido porque el mal está hecho (esta pandemia económica ya ha dejado muchos cadáveres en el camino y todavía los seguirá dejando)

Es buena la noticia, porque de alguna manera hay un pensamiento más positivo, como si el calor del verano hubiese traído algo de esperanza, a pesar de que todos los días nos desayunamos con un amigo, un conocido que ha ingresado a la fuerza en ese «Club» nada exclusivo que se llama «Paro» del que aunque se quiera, muchas veces es imposible salir. En este caso, comprendo perfectamente que los que están en él se sientan deprimidos no sólo por la ausencia de trabajo, sino por lo que es peor: la incertidumbre de volver a tenerlo, pero comprendo menos a los que se encuentran atrapados en el pasado y se obcecan en no reconocer que esto que llamamos Mundo, tal y como lo conocían se ha acabado, originando más y mas depresiones que desde luego no ayudan a mejorar las cosas. Quizá es que no estábamos acostumbrados a perder, y en menos de dos años, se ha perdido bastante de lo ganado en varios años. Para volver a ganar,(que según mi opinión pasa por intentar ser feliz sin depender en exceso del dinero) se hace necesario pensar de una forma positiva.

No soy sicólogo ni economista ni tengo fórmulas mágicas que expliquen como pensar de forma positiva y cómo conseguirlo. Sólo sé, que la Fé, la confianza y la esperanza dan las fuerzas necesarias para, al menos, intentarlo. Muchos son los ejemplos en los que el pensamiento positivo ha ayudado a triunfar o ganar a la adversidad. Desde ese modesto equipo de fútbol que sobre el papel tiene todas las de perder y acaba ganando al club más laureado del mundo a esa enfermedad que fue diagnosticada como incurable y hoy es solo un recuerdo; desde ese mal estudiante; desde ese día que anunciaron lluvias torrenciales que provocarían inundaciones y que luego acabaron en chubascos moderados a esa venta que creías que no ibas a realizar y finalmente hiciste; de sufrir por amor, por una muerte, por un dolor… a volver a sonreír: muchas son las referencias han y los ejemplos. Merece la pena intentarlo.

Pensar en positivo no es frivolizar, ni resignarse ni dejarlo todo al azar. Pensar en positivo es volver a crear, saber que siempre hay que volver a empezar, y que lo que parece un problema, seguramente no sea más que otra oportunidad que nos da la vida para que nos conozcamos mejor y podamos seguir pensando de una manera positiva.

Como el fulano de este anuncio.

PD - UN EURO AL DIA (UN POCO DE TODOS ES MUCHO)



martes, 14 de julio de 2009

Ciudades para vivir, ciudades para el turismo


En menos de una semana dos blogs que sigo asiduamente, y que os recomiendo que os paséis por ellos, se hacían eco de dos rankings que han aparecido recientemente relacionados con ciudades del mundo. En el primero ello, aparecido en el blog «Españoles por el mundo» y que originalmente fue publicado por el experto en management Juan Carlos Cubeiro hablaba sobre un informe de la revista británica Monocle en el que se establecía un ranking sobre las mejores ciudades para vivir. El segundo, lo firma el argentino Jorge Gobbi, ganador del premio Lonely Planet 2009 al mejor «blog de viajes en español» y profesor de la Carrera de Ciencias de la Comunicación de la Facultad de Buenos Aires. En él, publica los resultados de una encuesta realizada entre los lectores de la revista Travel + Leisure en la que han elegido las 10 mejores ciudades del mundo para visitar.

En el de las mejores ciudades para vivir algunos de las características que puntuaban eran las conexiones aéreas de al ciudad, las zonas verdes, los museos, desarrollo urbano, zonas verdes, transporte y, sorprendentemente, el número de Zaras y Starbucks. Este es el ranking

1. Zurich
2. Copenhage
3. Tokio
4. Munich
5. Helsinki
6. Estocolmo
7. Viena
8. París
9. Melbourne
10. Berlin

En el de las 10 ciudades mejores del mundo para visitar la puntuación final la daba la media de las respuestas aplicables a varios servicios como Hotelería, transportes, empresas de alquiler de coches… y atractivos de la ciudad de la ciudad (Puntos de interés, cultura, arte, restaurantes, compras, gente). Este es el ranking.

1. Udaipur
2. Ciudad del Cabo
3. Bangkok
4. Buenos Aires
5. Chiang Mai
6. Florencia
7. Luang Prabang
8. Nueva York
9. Roma
10. San Francisco

Cosas que me asombran de los dos ranking: Del primero, que uno de los aspectos más valorados es el número de conexiones aéreas ¿si se vive tan bien para qué se necesitan tantos destinos para «huir»? y especialmente el número de Zaras y Starbucks ¿No sería mejor considerar el número de hospitales, servicios sociales, seguridad, limpieza etc?

Del segundo me llama la atención que casi todos los ítems están relacionados con las infraestructuras y el consumo. ¿No sería mejor valorar la «experiencia del destino»? como he contado en otras ocasiones. En el post «El alma de las ciudades» hablaba sobre ello. Y esta experiencia del destino creo que es válida para los dos ranking.

Son muchos los criterios que se pueden medir, y muchas son las dificultades para tabular los datos, porque factores como el tiempo pasado en el lugar, profundidad de conocimiento del destino, entorno sobre el cual se está opinando (no todo el mundo tiene la misma referencia) y gustos y preferencias, conforman una experiencia siempre diferente. Uno puede contabilizar coches, aviones, habitantes, estrellas de hotel, árboles y papeleras, pero contabilizar objetivamente el alma de las personas es más complicado.

Como ejemplo os dejo mi propio ranking que mezcla los dos. Un buen lugar para vivir y un buen lugar para visitar. Estoy convencido de que ni por asomo se parecería al tuyo o al de otras personas. Entre otras razones porque yo no he ido a muchos sitios (que estoy convencido que los incorporaría al ranking) y porque, afortunadamente, cada uno de nosotros tenemos nuestros propios gustos.

Una puntualización. No es un ranking de valoración de 1 a 10 sino 10 lugares que considero tienen magia y en los que me siento o me he sentido muy bien. Haya Zaras o no.

Lisboa
Estambul
Madrid
Londres
San Francisco
Damasco
Antigua (Guatemala)
Marrakech
San Cristóbal de las Casas
El Cairo

Pd – Un día haré el ranking de lugares que no son ciudades

sábado, 11 de julio de 2009

De estudio, conocimiento, experiencia y sabiduria

Admiro a la gente que es capaz de estudiar y estudiar ampliando sus conocimientos. Me parece que poseen varias virtudes como son la voluntad de querer aprender, el esfuerzo que supone concentrarse en la materia y la renuncia a la utilización del tiempo en otros menesteres más livianos. Conozco muy poca gente que haga del estudio su afición favorita (excepto, claro está, aquellos para los que el estudio es casi un hobby y/o se apoyan en él para su crecimiento personal) De hecho, si os fijáis, desde que somos niños, queramos o no reconocerlo, nos cuesta hacerlo, ya sea en la universidad, cuando se preparan oposiciones, cuando se realiza un examen de ingreso…La razón de ello creo que se debe a que estudiamos y estudiamos pero muchas veces no sabemos ni para ni por qué. Y eso, tiene su mérito.

Todo esto viene a cuento de que, en general, la gente, al final adquiere muchos conocimientos, pero comprende pocos. Es decir, se aprenden una lección y la recitan como si fuese un mantra pero no entienden ni el contenido ni la utilidad de su perorata.

Mucha teoría y poca práctica.

Por otro lado, también nos encontramos con la soberbia de algún estudioso de salón (como uno de los protagonistas del cuento de hoy) que cree que el hecho de haber estudiado y adquirido más conocimientos que otra persona le da derecho a saber más de la vida que otras personas, cuando en realidad todo depende del entorno en el que te encuentres y la posibilidad de aplicar el conocimiento a ese entorno.

Es decir, Estudio si: Conocimiento, por supuesto, y Experiencia, necesaria. Esas son las claves que llevan a la sabiduría. Aunque me temo que muy pocos la consiguen ni la conseguiremos.

Feliz Fin de semana
Se trataba de un joven erudito, arrogante y engreído. Para cruzar un caudaloso río de una a otra orilla tomó una barca. Silente y sumiso, el barquero comenzó a remar con diligencia. De repente, una bandada de aves surcó el cielo y el joven preguntó al barquero:

-Buen hombre, ¿has estudiado la vida de las aves?
-No, señor -repuso el barquero.

-Entonces, amigo, has perdido la cuarta parte de tu vida.
Pasados unos minutos, la barca se deslizó junto a unas exóticas plantas que flotaban en las aguas del río. El joven preguntó al barquero:
-Dime, barquero, ¿has estudiado botánica?
-No, señor, no sé nada de plantas.

-Pues debo decirte que has perdido la mitad de tu vida -comentó el petulante joven.

El barquero seguía remando pacientemente. El sol del mediodía se reflejaba luminosamente sobre las aguas del río. Entonces el joven preguntó:

-Sin duda, barquero, llevas muchos años deslizándote por las aguas. ¿Sabes, por cierto, algo de la naturaleza del agua?

-No, señor, nada sé al respecto. No sé nada de estas aguas ni de otras.
-¡Oh, amigo! -exclamó el joven-. De verdad que has perdido las tres cuartas partes de tu vida.

Súbitamente, la barca comenzó a hacer agua. No había forma de achicar tanta agua y la barca comenzó a hundirse. El barquero preguntó al joven:

-Señor, ¿sabes nadar?
-No -repuso el joven.
-Pues me temo, señor, que has perdido toda tu vida.
El Maestro dice: No es a través del intelecto como se alcanza el Ser: el pensamiento no puede comprender al pensador y el conocimiento erudito no tiene nada que ver con la Sabiduría.

jueves, 9 de julio de 2009

De magia y decisiones equivocadas



En otras ocasiones os he hablado de él. Para bien y para mal es mi jefe, y además, (para bien y para mal) mi amigo. Lo bueno de nuestra relación es que somos completamente diferentes y nuestros puntos de vista sobre lo humano y lo divino a menudo no coinciden, debido a que nuestra formación y experiencia tampoco lo es. Eso sí, en el fondo, solemos ponemos de acuerdo. Estoy hablando del mago More.

Es una relación curiosa. Discutimos mucho, pero al final casi siempre llegamos a acuerdos para gestionar la empresa. Es una cuestión de negociación, en la que al final se suele imponer la lógica al no cerrarnos a ninguna opinión, a ninguna posibilidad. Es más, hemos ido aprendiendo que lo que hoy es bueno, mañana puede ser malo y viceversa. Ni todo es blanco ni todo es negro, pero tampoco tiene porque ser gris. Creo que eso nos ha hecho crecer a los dos y de alguna manera creo que es debido a que nuestras percepciones se han ido modificando. Me explico.

More empezó como mago, luego como cómico, más tarde como maestro de ceremonias, guionista… Inquieto por naturaleza, gracias a sus intervenciones en eventos corporativos, ha tenido la oportunidad de compartir experiencias y aprender con directivos de todos los sectores económicos del país: se ha ido reinventando y actualmente los clientes no sólo le contratan en su vertiente artística; también para que dé charlas o conferencias motivadoras en actos corporativos o asesore a directivos para realizar presentaciones en publico.

Yo, por mi lado, he ido aprendiendo el funcionamiento del mundo artístico, no sólo desde la perspectiva de negocio, sino también desde una perspectiva emocional (que en ese mundillo hay mucha tela que cortar) lo que ha ampliado mi forma de ver las cosas y entender mucho mejor a More lo que permite un mejor entendimiento entre las partes.

Y esto, lo hemos aprendido gracias a decisiones equivocadas; lo que no quiere decir que no nos sigamos equivocando o acertando. ¿Quién sabe?

Os dejo un artículo que escribió More a petición de la consultora Thinking Heads y que habla de eso, de decisiones equivocadas. Espero que os guste.

En cierta ocasión, un periodista novel tuvo la oportunidad de entrevistar a un empresario de éxito; estaba nervioso y su primera pregunta fue un tópico: ¿Cómo ha llegado hasta aquí? ¿cuál es el secreto de su éxito? El empresario miró al periodista y contesto: Se lo resumiré en 2 palabras joven: Decisiones acertadas. El periodista pensó que aquel empresario había sabido condensar toda su experiencia vital en dos palabras y, ni corto ni perezoso, formuló su segunda pregunta: ¿Pero cómo ha llegado a tomar las decisiones acertadas? El empresario fue aún mas escueto; una sola palabra: Experiencia. El periodista no salía de su asombro, toda una vida resumida en una sola palabra; eso sí era verdadera sabiduría. Ante esta tesitura decidió plantear la tercera y última de sus preguntas :¿Cómo ha conseguido la experiencia? El empresario se dirigió al joven periodista y pronunció dos palabras: Decisiones equivocadas.

Esta historia para mi, más que una anécdota, es una filosofía de vida. Es la conclusión a la que me costó llegar después de años de cabezazos contra las paredes. ¿Por qué nadie me contó esto antes? Me habría ahorrado muchos sinsabores

Cuando uno decide embarcarse en la gran aventura de montar una empresa, todo el mundo mira la meta, anhela el éxito, pero nadie te enseña a disfrutar del camino, a sufrir y aprender de los fracasos. No conozco ningún empresario de éxito que no haya fracasado alguna vez. La constancia, la tenacidad y sobre todo la tolerancia a la frustración y la capacidad para aprender de sus errores han sido su motor interno. Si esto es así, ¿por qué al mirarnos en nuestros «modelos» sólo nos fijamos en su posición privilegiada sin reparar realmente en lo que les ha hecho grandes?

Como decía una profesora mía de historia: La gente que no estudia la historia está condenada a repetir los mismos errores. Por eso en las escuelas de negocios debería haber asignaturas basadas simple y llanamente en los «casos de fracaso».

Lamentablemente en las empresas de hoy en día existe muy poco margen para el fracaso. Todos intentamos esconder nuestros errores, y creo que al hacerlo escondemos también lo que nos enseñan.

En Estados Unidos es práctica habitual exponer en los currículums los errores en la trayectoria profesional. Se presupone que un candidato con más fracasos está más preparado que uno que no los tiene.

Aparte de mi experiencia empresarial, soy mago de profesión, y si algo me ha enseñado el arte del ilusionismo es que durante la realización de un truco de magia los errores no están permitidos; de lo contrario la ilusión se desvanecería y la magia no se produciría.

Pero ningún mago es perfecto, todos cometemos errores antes o después. ¿Cómo encarar entonces los errores sin tan perjudiciales son a priori?

El mago Juan Tamariz comentaba en una conferencia que uno de sus secretos antes de salir a actuar es pensar que va a cometer tres errores durante la actuación. Cuando los errores aparecen (si es que los hay) no sólo no le incomodan, evitando así que el espectador descubra que algo ha fallado, sino que incluso le generan un «pauloviano» reflejo de felicidad ante algo esperado.

Ha conseguido convertir el error en un aliado, estudia sus errores, los encara, tiene una salida airosa para cada uno de ellos, y eso hace que hoy por hoy sea un auténtico número uno a nivel mundial. Ha conseguido hacer de sus errores una virtud.

La teoría es sencilla pero enfrentarse a la cruda realidad puede ser frustrante, por eso creo que una buena formación a priori podría evitar muchas frustraciones a posteriori.

Pongamos un poquito de «magia» en nuestros trabajos, estudiemos nuestros errores, estemos preparados para ellos y conseguiremos «ilusionar» a nuestro entorno sin que se nos note el «truco»

Yo por si acaso, ya he empezado a enseñar a mi hijo la tolerancia a la frustración, y por eso le he hecho socio del Atlético de Madrid.

martes, 7 de julio de 2009

Entre PYMES anda el juego

Me lo envió Lourdes esta mañana. Quizá porque sabía que iba a hacer algo con ello. Y, la verdad, es que como casi siempre ha acertado. Con un matiz: sabiendo que lo utilizaría para mi blog, seguramente creyese que su envío lo utilizaría para hablar de temas que me tocan la fibra como son India, o los niños desamparados o jodidos. Sin embargo, después de ver el video, además de reflexionar sobre el, he pensado en algo más, digamos, cercano. He pensado que el video esta hecho estupendamente y que no hay ningún tipo de improvisación en las imágenes. Son perfectas, emocionales, y efectivas. Lo que pasa es que hoy me ha pillado con el paso cambiado y no he querido investigar sobre el auspiciador de tan magnífico Spot ni el objetivo que perseguía. Lo que es evidente es que quien lo haya realizado, ha conseguido la atención de la audiencia: es muy bueno.

Pero a mí, que me da por buscar otras interpretaciones o aplicaciones de las cosas, en realidad no he visto correr niños lisiados, sino Pymes. Y en el gesto solidario de los competidores, he visto la compresión del resto de Pymes lisiadas, machacadas e ignoradas (a pesar de lo que diga la publi) por esas minas antipersonas esparcidas por quienes detentan el poder: es decir, los que deniegan los créditos; los que pagan a 180 como mínimo; los que ningunean a sus colaboradores; los que la RSC lo entienden como una foto para la Memoria Anual de la Compañía, pero que en «Petit Comité» se pasan la RSC por el forro de…Entidades, Empresas y Gobiernos que sembraron este país de cepos y minas para mantener la distancia, y que olvidaron retirarlas cuando vinieron mal dadas porque estaban demasiado ocupados en eso que se llama «sálvese quien pueda»: que ya no entiende eso de las mujeres y niños primero: ahora son las ratas las primeras que abandonan los barcos.

Y hoy, fijaos en la bobada, me he acordado de las Pymes que las están pasando, las estamos pasando «putas», (que mal a estas alturas es un eufemismo), y cómo estamos intentando sobrevivir; y cómo estamos intentando salir adelante; y cómo estamos comunicándonos entre nosotros; y cómo estamos intentado ayudarnos; y cómo no nos resignamos a morir; y cómo recibimos llamadas de aliento; y cómo llamamos a los que están peor que nosotros para alentarles; y cómo buscamos soluciones aunque sepamos que tenemos todas las de perder; y cómo (gran error según algunos) seguimos pensado en personas y no en números; y cómo sin medios, agotando nuestros recursos seguimos ahí creyendo que todo irá a mejor y cómo…

Y hoy, Lourdes, los que me leéis, me he acordado de la frase «Nuestra mayor gloria no está en no haber caído nunca, sino en levantarnos cada vez que caemos» y al ver las imágenes de la derrota y de la solidaridad me he dicho «Fernando, si te caes ten por seguro que alguien te ayudará a levantarte, y si otro se cae, haz lo mismo: párate y ayúdale.» y también he pensado «El día que las Pymes se pongan de acuerdo, a más de uno y de dos se le va a quitar la bobada.»

Y eso que era un video de publicidad emocional. Aquí os lo dejo.


lunes, 6 de julio de 2009

El significado de los cuentos

Me encantan los cuentos. Quienes pasáis por Soul Business sabéis que los utilizo mucho bien como ejemplos del tema que está tratando el post, bien por el puro placer de compartir una historia con todos los que leéis este blog.

Desde los orígenes de la humanidad, los cuentos en sus versiones oral y escrita nos han acompañado. Se han transmitido de padres a hijos, de pueblos a pueblos, de naciones a naciones. Lo más asombroso de estas pequeñas historias es que son universales (en cualquier cultura existen y curiosamente a miles y miles de kilómetros de distancia las historias en el fondo suelen ser las mismas; sólo cambian decorado y personajes).

Hay una cosa que me llama la atención de ellos: Como ocurre casi siempre, las historias y cuentos más sencillos - paradojas de la vida- son los más complejos; pero a la vez las más fáciles de entender.

Me explico: son los más complejas porque cada frase, cada párrafo está lleno de referencias a la naturaleza y condición humanas; y son los más fáciles de entender porque no buscan palabras rebuscadas y el argumento se sigue sin tener que estrujarse demasiado el cerebro. El caso es que los cuentos están llenos de metáforas, de símbolos, que nos son transmitidos vía escrita y oral y contienen siempre un mensaje, una enseñanza sobre como el ser humano puede alcanzar si no la felicidad, sí, lo más parecido a ella.

Lo malo del asunto es que tienen un fallo. Bueno, las historias y cuentos no: somos nosotros quienes lo tenemos. Y no es otro que identificamos cuento o relato con ficción, con fantasía, como si nunca pudiésemos ser uno de sus personajes, como si el contexto en el que se desarrollan, fuese irreal. También porque creemos que tienen fecha de caducidad, que son antiguos y apelamos a esa manía un poco absurda que tiene el hombre de rechazar el pasado como fuente de conocimiento y enseñanza para su presente y su futuro para considerarlos como meras batallitas.

En las novelas, en los libros de historia, en los ensayos, por lo general si tenemos esa capacidad de «meternos dentro», pero en los cuentos parece que es más complicado. Es decir, nos identificamos menos, quizá por la asociación que hacemos con el mundo infantil o la imaginación, aunque en realidad, como digo, estos breves relatos no son más que un reflejo de nosotros mismos. Por eso es tan difícil comprender e identificarnos con el significado de los cuentos, porque nos quedamos en el contexto y no en el fondo de la cuestión.

Incluso los cuentos de hadas y princesas, de monstruos no son más que una proyección de nuestros deseos, de nuestros miedos, de lo que somos.

Por eso, me encanta leerlos, porque de ellos extraigo conocimiento, enseñanzas y magníficos consejos que me ayudan a mi desarrollo personal. Un buen libro de cuentos es tan útil como el mejor de libros de autoayuda que puedas encontrar en el mercado. Con una diferencia importante, no te dicen lo que tienes que hacer sino que te exponen una historia para que tú reflexiones y saques tus propias conclusiones. En ellos se habla de la ética, del amor, de la esperanza, de la compasión, del esfuerzo, del trabajo, de la ilusión, del deseo pero también de la avaricia, de la ira, de la gula, de la soberbia…de los vicios y virtudes de los hombres.

Así que cuando leáis un cuento, buscadle su significado. Disfrutareis mucho más.

O dejo un cuento que se asemeja (sin parecerse) a la Leyenda de Samarkanda

Un día, un joven se arrodilló a orillas de un río. Metió los brazos en el agua para refrescarse el rostro y allí, en el agua, vio de repente la imagen de la muerte. Se levantó muy asustado y preguntó:

-Pero... ¿qué quieres? ¡Soy joven! ¿Por qué vienes a buscarme sin previo aviso?

-No vengo a buscarte -contestó la voz de la muerte-. Tranquilízate y vuelve a tu hogar, porque estoy esperando a otra persona. No vendré a buscarte sin prevenirte, te lo prometo.

El joven entró en su casa muy contento. Se hizo hombre, se casó, tuvo hijos, siguió el curso de su tranquila vida. Un día de verano, encontrándose junto al mismo río, volvió a detenerse para refrescarse. Y volvió a ver el rostro de la muerte. La saludó y quiso levantarse. Pero una fuerza lo mantuvo arrodillado junto al agua. Se asustó y preguntó:

-Pero ¿que quieres?

-Es a ti a quien quiero -contestó la voz de la muerte-. Hoy he venido a buscarte.

-¡Me habías prometido que no vendrías a buscarme sin prevenirme antes! ¡No has mantenido tu promesa!

-¡Te he prevenido!

-¿Me has prevenido?

-De mil maneras. Cada vez que te mirabas a un espejo, veías aparecer tus arrugas, tu pelo se volvía blanco. Sentías que te faltaba el aliento y que tus articulaciones se endurecían. ¿Cómo puedes decir que no te he prevenido?

Y se lo llevó hasta el fondo del agua.

¿qué significado habéis encontrado de lo evidente?

jueves, 2 de julio de 2009

Jornada de verano


Coincidiendo con el sexto mes de Soul Business y el comienzo del verano he decidido hacer jornada de verano. Por ello, este blog, hasta el mes de septiembre tendrá una periodicidad casi semanal. Las razones que me llevan a ello, viene motivadas por un cambio en mi horario de trabajo, al entrar a trabajar dos horas antes de mi horario habitual. Este blog, habitualmente, se escribe cuando cae la noche y si siguiese haciéndolo a esas horas tendría menos tiempo para descansar. Sí, salgo antes de trabajar y dispongo teóricamente de «más tiempo» por la tarde; pero por razones que ni yo mismo comprendo, me es imposible escribir a determinadas horas del día, independientemente de que las tardes las dedico a realizar cosas que habitualmente no puedo hacer, no por «falta de tiempo» sino por el uso que hago del mismo: cambian las prioridades.

También es cierto que en la época estival (quizás debido al calor) una vez que salimos del trabajo, nos volvemos más vagos. Es como si el calor estuviese sugiriendo a nuestro cuerpo y alma que aminoremos nuestro ritmo, que debemos ir «slowly» por la vida. Y esto, creo que no sólo me ocurre a mí.

Hace un par de días un cliente (que en ocasiones es competidor y además amigo), cuando le informamos del nuevo horario de verano me reprochó en un tono guasón que hiciesemos jornada intensiva, en estos momentos de crisis.

Estuve pensando en ello durante un buen rato. ¿Tendría razón? ¿debíamos seguir con el horario de invierno? ¿era políticamente correcto?

La conclusión que saqué fue que no había motivos para modificar las condiciones laborales de la gente. En primer lugar porque obligaría a modificar el calendario anual de horas trabajadas lo que generaría descontento y desmotivación en una plantilla, que como casi todos los trabajadores de este país, está luchando para salir de este ciclo económico negativo y podría provocar que la ilusión y el esfuerzo con el que lo están afrontando desapareciesen en el futuro. En segundo lugar, el negocio de los eventos en verano sufre un parón casi absoluto, incluso en épocas de bonanza económica por lo que no tiene sentido obligar a la gente a estar en la oficina cuando muchos clientes, colaboradores y proveedores también tienen jornada intensiva o directamente cierran el mes de agosto. En tercer lugar, la misma naturaleza de nuestro negocio exige que estemos disponibles «full time» y, en este sentido, siempre, como le decía a mi cliente podemos movilizar gente en muy poco tiempo. Y, en cuarto lugar, hace ya bastante tiempo que lo políticamente correcto, de alguna manera, me preocupa poco (no conozco a ninguna empresa que en su comunicación se defina como políticamente correcta: se debe ser responsable, ético, profesional, pero hacer cosas de cara a la galería no sirve de nada y además no mola).

La jornada de verano no significa que se trabaje menos ni peor. Supone un cambio temporal que considero que es bueno para el trabajador, para la empresa y, para las familias de quienes trabajan en ella. El resto del tiempo, como digo, «slowly.»

Así que he implantando mi propia versión de la jornada de verano en el blog.

Feliz verano





Soul Business

Gracias por visitar mi blog
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...