jueves, 30 de septiembre de 2010

Viajar es aprender

Me gusta decir que el viaje es el mejor aprendizaje experiencial. Las mejores escuelas de la vida están repartidas por todo el mundo. Sólo hay que fijarse un poco y descubriremos que todo el conocimiento, todas las cosas que creemos no entender están al alcance de nuestros sentidos. Algo así como lo que ocurre con las plantas: que encierran muchos secretos que al ser descubiertos servirán para elaborar medicamentos, o podrán servir  de inspiración para la creación de otros productos. 

El mundo es una fuente inagotable de inspiración que te ayuda a desarrollar la creatividad, a ver las cosas de otra manera y, sobre todo, a comprender mejor al ser humano. Viajar es aprender y aprender de todo mientras te desplazas, porque para mi viajar es, simplemente eso, vivir desplazado, pero VIVIR, así en mayúsculas porque no sólo aprendes del exterior (costumbres, formas de vida, procesos, gestión, filosofía etc.) sino que también aprendes de ti, te vas auto conociendo. 

Hoy  me lo han recordado dos grandes viajeras que suelen venir por aquí. Una de ellas es María Teresa Trilla que en su blog Apuntes de Viaje (que es para mi uno de los mejores blogs de viajes que he visto) decía lo siguiente: “No recuerdo ningún profesor de geografía que me enseñara dónde se encuentra el pequeño sultanato de Brunei Darussalam o me hiciera aprender el nombre de su capital, Bandar Seri Begawan, BSB como se la conoce popularmente. Reconozco que mis conocimientos en esa materia han mejorado significativamente desde que empecé a viajar que, como he dicho en varias ocasiones, considero el método más eficaz de aprendizaje.” 

Katy, que también tiene miles de kilómetros a sus espaldas y en su retina nos hacía de guía turística (muy profesional por cierto) en su blog Ciudadana del mundo para mostrarnos la época de los faraones. Pues bien, simplemente leyendo estos blogs aprendes un montón de cosas que te ayudan a comprender un poco mejor quienes somos, de donde venimos y hacia donde vamos.

Los viajes son como libros en vivo en el que cada página es una experiencia y cada experiencia un aprendizaje que, ya digo, hace que disfrutes más del camino. Por eso, recordando el post de Javier Rodríguez Albuquerque de hace unos días titulado ¿Turista o viajero? Y reflexionando sobre ello me he dicho. Pues tu, Fernando, ni turista ni viajero: aprendiz y alumno para siempre.

Y para que veáis lo divertido que es viajar, si os apetece os propongo un juego, porque ya se sabe que jugando todo es más divertido y el aprendizaje también. Por supuesto participa el que quiera. Es bastante sencillo. Se trata simplemente de adivinar la pregunta que se os formula en cada una de las fotos o darle una explicación a la pregunta. Es un juego, no un concurso, por lo que no hay ganadores. Así que si os animáis me gustaría contar con vuestras respuestas. Pero vosotros, “ad libitum”: es decir a vuestra bola.

PD – La única regla, me fío de vosotros, es la siguiente. Contesta lo que te sugiera. Con algunas respuestas haremos un ejercicio de creatividad.

Feliz fin de semana

¿En qué pais y en qué sitio está tomada esta foto?



Posted by Picasa

La foto es de Senegal. Pais Basari. Los hombres están vendiendo nueces de cola. ¿Para que creeis que las utilizan?  ¿Qué importancia tienen para ellos?


Cada mañana, al amanecer en Luan Prabang, Laos, se ven hileras de jóvenes, deambular por las calles con una especie de ánforas ¿qué hacen excatamente?


Cerca de Bikaner, en Desnok, India, hay un templo en el que se venera a unos animales muy particulares. ¿de qué animales se trata?

La foto es de Bérgamo, Turquía  origen de los famosos pergaminos. ¿Sabes el origen de los mismos?

Otro día más.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

No estoy de huelga, simplemente cansado

Pues así es. Quien me conoce sabe que no estoy de acuerdo con esta huelga en este momento. Suelo decir, aunque se me interprete mal, que uno juega a lo que quiere jugar. Y cuando  unos y otros juegan a lo que les interesa, pues como que me gusta menos. Hoy, unos y otros, van a traicionar sus ideas, a su alma básicamente por un baile de cifras. ¡Ójala me equivoque! Pero en un mundo global, cabrón y cínico, es muy difícil que piense que, en estos momentos, se está luchando por los derechos de los trabajadores y por un futuro mejor para todos, no sólo los de aquí, también para los que no tienen ni derecho a la huelga, ni casi vivir  y de los que en días como hoy, ni sindicatos, ni gobierno ni empresarios dicen nada. 

Por otro lado, pido disculpas a los Thinkers Souls de hoy por no haber consultado si hoy el blog que hacéis estaba de huelga. Pero que me quiten lo bailado, porque ni creo que les moleste y sus comentarios merecen mucho la pena. Hoy, inspirado  en Twitter, contamos con. Francisco Alcaide, Alberto Barbero,Begoña Gozalbes, Begoña Gamonal, José Luis del Campo Villares, Oliver Serrano y Cruz Coaching.

Buen miércoles

martes, 28 de septiembre de 2010

La vida de cada día




No recuerdo muy bien quien me la contó o donde la leí. El caso es que es una historia que me gustó y que sirve a modo de introducción al post de hoy:
Un maestro y su discípulo conversaban. El discípulo, uno de los más aplicados que siempre había tenido el maestro quería que éste le revelase algún conocimiento, algún secreto que le permitiese conocer las claves de la existencia.

-Qué es la verdad, maestro? – preguntó.

- La vida de cada día – respondió el maestro.

El discípulo, desilusionado con la respuesta le dijo al maestro que en la vida de cada día no podía estar la verdad, sólo eso la vida corriente. No lo entendía.

El maestro, sin inmutarse le replicó: - ahí está la diferencia, en que unos la ven y otros no.

Todo esto viene a cuento de que parece que hay gente que a estas alturas del partido, todavía no se ha enterado que los tiempos de bonanza se fueron y tardarán mucho en regresar: si es que regresan. Y ahí siguen, recreándose en el pasado para construir su futuro, creyendo que éste, su existencia, debe ser, al menos como era el en pasado, en los tiempos que se ataban los perros con longaniza, todo el monte era orégano y se vivía, mal que bien, en una zona de comodidad: una zona donde “a lot of people”, osea, mogollón de peña hacía sus pinitos en la bolsa, especulaba con el ladrillo, se tuneaba el cuerpo, el yate o el coche, o se ponía morada pagando con la tarjeta de visita visa oro,( una tarjeta un poco hortera la verdad, todo hay que decirlo). Tiempos en los que de vez en cuando había barra libre en los bancos e incluso el Gobierno era generoso (o eso parecía, que luego te la calzaban por otro lado) ofreciendo gobiernoticoles” o pedreas del IRPF; tiempos en los que no se pensaba en el mañana y se vivía, no al día, sino puliéndose los ingresos futuros. Sin ahorrar, todo lo contrario a lo que sugería Pablo Rodríguez en Economía Sencilla.

Pero resulta que llega “Paco con las rebajas” y descubrimos que los perros están asfixiados por la cuerda que sujeta la longaniza, el monte se ha convertido en un bebedero de patos y la barra libre se ha transformado en una barra americana donde lo que se estila es el “de puta a puta taconazo” o “el último que cierre la puerta”.

Lo peor es que hay gente que sigue pensando que “todo fue un error” como dice la canción, y que lo lógico, lo natural, es volver a esa situación de la que hablaba más arriba: ese mundo fácil, controlable y, sobre todo, cómodo: ese mundo que era el de “verdad”

Como en la historia, la única verdad es la que tenemos hoy. El futuro, el mañana, yo al menos, no tengo ni idea de lo que va nos va a deparar. Puedo intuirlo, puedo trabajarlo, pero no puedo garantizar lo que ocurrirá. Lo que si tengo claro es que no puedo construir el futuro desde el pasado. Sólo desde el presente, desde la certeza del hoy que paradójicamente es incierto. Y en esas estamos sabiendo que todo se puede ir al carajo:o no.

Desgraciadamente sigue habiendo muchas personas ancladas en el pasado, viviendo el pasado en el presente y queriendo vivir un futuro que ya es pasado, ignorando la vida de cada día, que es la única que realmente merece la pena.

Feliz martes

Pd – Hoy puede ser un gran día. O no, pero es tu día. Carpe diem



miércoles, 22 de septiembre de 2010

¿Te ocupas, te preocupas o…?


Era una niña de ojos grandes como lunas, con la sonrisa suave del amanecer. Huérfana siempre desde que ella recordara, se había asociado a un acróbata con el que recorría, de aquí para allá, los pueblos hospitalarios de la India. Ambos se habían especializado en un número circense que consistía en que la niña trepaba por un largo palo que el hombre sostenía sobre sus hombros. La prueba no estaba ni mucho menos exenta de riesgos.

Por eso, el hombre le indicó a la niña:

- Amiguita, para evitar que pueda ocurrirnos un accidente, lo mejor será que, mientras hacemos nuestro número, yo me ocupe de lo que tú estás haciendo y tú de lo que estoy haciendo yo. De ese modo no correremos peligro, pequeña.

  Pero la niña, clavando sus ojos enormes y expresivos en los de su compañero, replicó:
 
No, Babu, eso no es lo acertado. Yo me ocuparé de mí y tú te ocuparás de ti, y así, estando cada uno muy pendiente de lo que uno mismo hace, evitaremos cualquier accidente.

Me gusta esta historia por lo que me hace reflexionar. Hoy no voy a comentar lo que me sugiere. Simplemente voy a dejar las diferentes perspectivas desde las que se podría tratar. Es como un método del caso y que cada uno lo enfoque como quiera.

Desde el punto de vista del acrobata

¿Dice eso porque quiere realmente proteger a la niña?
¿Dice eso porque no se fía de la niña?
¿Realmente no se siente seguro y necesita supervisión?

Desde el punto de vista de la niña

¿Dice eso porque cree que es lo más correcto?
¿Está tan segura de lo que hace y no piensa en que ella pueda fallar?
¿Necesita concentarse sólo en su tarea?

¿ Son un equipo?

Y así muchos más perspectivas. Cada una tiene un desarrollo y una posible solución o explicación. Si lo trasladamos al trabajo, a nuestra vida, ¿Cómo actuamos en una situación similar en la que no todo depende de nosotros?, es decir, cuándo las cosas no dependen de nosotros.


Y además un video de los Grymchemko Brothers. Unos cracks con los que hemos tenido la oportunidad de trabajar.

Feliz miércoles.


lunes, 20 de septiembre de 2010

Se necesitan personas amables

Acabó de llegar a Madrid. Este fin de semana tocaba trabajar en Tenerife. Hacía un par de años que no me pasaba por la isla y tres o cuatro que no lo hacía por el sur. No he tenido tiempo para visitar nada ni para hacer turismo, pero he tenido la oportunidad de redescubrir o más bien, de reencontrarme con sensaciones que hacía tiempo no encontraba. Supongo que cada uno cuando viaja o se relaciona con gente percibe las cosas de forma diferente así que yo voy a ofreceros mi percepción de lo vivido.

Dicen que a el carácter de un pueblo, de un lugar, de las empresas, de una comunidad, lo forma las personas. Tengo mis dudas, porque de todo hay en la viña del señor,  pero de lo que si estoy seguro es que dependiendo de cómo sean éstas uno se siente más confortable y sus sensaciones y/o percepciones son más positivas hacía el lugar, las empresas, las comunidades etcétera.

Pues bien, hoy ha mejorado mucho mi percepción sobre esa parte de la isla gracias a las personas con las que me he cruzado.

Si conocéis el sur de Tenerife, sabréis que algunas zonas son una sucesión de despropósitos urbanísticos, un conglomerados de hoteles, resorts, urbanizaciones y chiringuitos disfrazados para satisfacer a los turistas: lo que algunos dirían; muy preparados para el turismo.

Y sí, están preparados, aunque lo que más me ha llamado la atención esta vez es la amabilidad de la gente en todos los contactos que he tenido con ella, en todas las personas. En el aeropuerto, en el hotel, en las tiendas, en los taxis… y no ha sido una ni dos las personas las que la han mostrado sino todas, como si su misión en la vida fuese hacerte la vida más fácil aún a sabiendas que determinadas cosas no podrán resolverse, no hay tiempo para hacerlo o no está en sus manos ofrecer una solución: Me ha llamado la atención y me ha gustado.

La amabilidad no es muy habitual, escasea, es selectiva; a menudo se confunde con otros términos como la educación, o el servicio, incluso con el servilismo y/o lameculismo. La amabilidad es mucho más que eso. Cuando es natural, no forzada o de manual, que eso para mi es otra cosa es humildad, es empatía, es voluntad. Es comunicación sincera,  crea unas condiciones excelentes para la escucha, para la recepción y emisión de mensajes. Nos hace mejores y nos dignifica

Todo ello he tenido la oportunidad de comprobarlo este fin de semana en Tenerife. La amabilidad es una de las mayores fortalezas y ventajas competitivas que puede tener un destino turístico o un negocio. Es un factor diferencial que no necesita inversiones económicas y su rentabilidad está demostrada ¿cuántas veces no habéis elegido un restaurante, una pescadería, una tienda…por la amabilidad de quien trabaja allí? ¿cómo os sentís cuando alguien es amable con vosotros?

Me pregunto por qué las ofertas de empleo no piden como requisito la amabilidad.
Si ésta viene de serie, facilita mucho las cosas tanto para los clientes internos, como para los externos, tanto en las relaciones, como en el aprendizaje nuestro de cada día, que a fin de cuentas es en lo que consiste esto de la vida.

Feliz lunes

Pd - El que haya gente amable es una buena noticia, como todas las que nos deja los lunes Javier Rodriguez Albuquerque. Y eso que hace Javier se llama GENEROSIDAD. ASÍ, EN MAYÚSCULAS.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Hoy toca redifusión: De cuando hablo de libros


Hay días que a uno el tiempo no le llega. O mejor dicho, que tu no le llegas al tiempo. 24 horas son 24 horas y ese periodo, que a priori parece razonable, se va llenado ocupando hasta que se agota. No da para más y no se puede hacer moviola, ni reorganizarlo, ni ampliarlo como conté en "De velocidad, de tecnología del alma y de la mente". Unas veces no da para más porque es prácticamente imposible atender todas las inquietudes (profesionales, personales…) es decir, nos sobrecargamos o no sobrecargan y, otras, porque lo que no da para más es el cerebro y la creatividad, la fluidez, las ideas y el método se han ido de vacaciones o están agotadas por otra inquietud. El caso es que aunque tengo perfilados algunos post, todavía deben ser cimentados, alicatados, pulidos, o reescritos y no tenía tiempo (hoy lo quiero dedicar a leer un libro) para ser publicados.

Tenía dos posibilidades. Publicar o no publicar. Publicar nuevo no podía, y publicar lo antiguo parece que no es bonito o que haces trampas. No publicar hasta el lunes tampoco me apetecía. Así que he optado por redifundir algo que ya fue escrito. Y como siempre, el que quiera que lo lea y el que no que pase olímpicamente.

Muchas veces pienso que un blog no debe ser un periódico y que muchos post no tienen por que tener fecha de caducidad. Creo también que si uno se ha pegado un curro es lógico que le de vidilla de vez en cuando. (esto lo saben bien las editoras de fascículos) y qué carajo me gusta experimentar y revisitar de vez en cuando lo que escribí. Así que al que le apetezca, le dejo unos post para el fin de semana sobre libros, de cuando hablo de libros que me gustan.





Y ahora voy a seguir releyendo Ebano de Ryszard Kapuscinki que habla de viajes, experiencias y de África. Un gran libro.

Feliz fin de semana



miércoles, 15 de septiembre de 2010

Inputs


Los miércoles es día de Thinking Souls. Cuando estaba seleccionando las frases, me he dado cuenta que dudaba en cuales elegir. Es decir, escogería muchas porque de verdad, y no es peloteo, creo que lo mejor de Soul Business son sus comentaristas. Así que hoy, como el Atletí, aleti, aleeeetii del 95 o 96 hago doblete de comentarios perdidos. Es decir, he elegido varios comentarios de los últimos post, ni los mejores ni los peores, pero todos buenos. O al menos a mi me lo parece.  Y todos estos inputs, me gustan, me enriquecen y me enseñan.

Gracias y feliz miércoles

Aunque no conozcas los códigos de conducta del 2.0, con educación no se molesta a nadie.

La única certeza de la vida es la vida, te guste o no.

Lo que hasta ayer valió igual a partir de hoy ya no vale, cambiamos de piel sólo para volver a ser nosotros mismos, por mucho que a veces nos empeñemos en seguir queriendo lucir el traje de marinerito de nuestra primera comunión.

Confieso que ahora mismo no quiero elegir nada. Que estoy hasta el moño de tener que decantarme, de elegir, seleccionar, sacrificar una opcion, y sufrir la incognita del qué hubiera podido ser la posibilidad abandonada.

Los caminos difíciles siempre tienen recompensa, al final de una empinada cuesta suele haber un maravilloso paisaje.

Cuantas veces nos olvidamos de vivir el aquí y ahora...

Sin reciprocidad, sin dialogar, difícilmente conocerás a una persona.
Begoña Gamonal  @gamonalb 

martes, 14 de septiembre de 2010

Forever Young

Uno no es que no quiera asumir que se va haciendo mayor; que ya no puede jugar al fútbol porque el cuerpo no le responde: uno ve como crece a lo ancho y se achata por los polos pareciéndose más a la Venus de Willendorf que a la de Milo; uno ve como le sale en la cabeza un cartonaje de franciscano o dominico del barroco y dejan de llamarle chaval o majete. Uno, en fin, va viendo como el cuerpo se va marchitando y muchos de sus movimientos van acompañados de una interjección o un bufido (ya sea al sentarse en un sofá, al subir una escalera o al acelerar el paso cuando no queda más remedio que meter la directa al andar o al correr). Y uno lo asume, asume que dentro de unos años andará como las muñecas de famosa (si tiene la suerte de poder valerse por si mismo), aceptará de buen o pero grado que ya no podrá comer determinadas cosas y que lo de salir después de la caida del sol terminó una noche de verano. Uno asume que no podrá pegarse las caminatas de muchos kilómetros y que al viajar no podrá utilizar muchos transportes públicos, ni subir montañas, ni adentrarse en zonas selváticas, ni soportar cincuenta grados a la sombra o un ataque múltiple de mosquitos. 

Y como uno lo asume, se prepara para ello.

El problema es que mi mente no está muy acuerdo con ello. Es decir la razón me dice una cosa y el alma otra.

La verdad es que no había sido muy consciente de ello hasta este verano. Me encontraba en el aeropuerto de Ziguinchor en Senegal intentando demostrar a un fulano que tenía una reserva hecha (no aparecía por ningún lado, ni siquiera en el portal de Amadeus) cuando llegaron dos chicas catalanas que tenían un problema parecido (lo de los vuelos internos en Senegal es bastante curioso, pero eso es para otro día) cuando les oí preguntar a otro fulano que si ese señor (por mí) también viajaba en el mismo vuelo. Me llamaron señor, no en el sentido de caballero, tío de ley etc.. sino en el de madurito, mayorcito o futuro viejo. En principio, me negaba a aceptarlo, pero los hechos son los hechos y los que no nos tuneamos la cara con botox, pasamos del cirujano y además no vamos todo el día al gimnasio y llevamos una vida un poco desordenada, pues se nos nota más.

El caso es que aún así, yo me siento muy joven. No es que tenga el síndrome de Peter Pan ni nada parecido, sino que  ¡joder! me siento joven y espero seguir mucho tiempo así y me produce una profunda tristeza cuando veo a algunos de los que si pueden llamarse así que en realidad no lo son: carentes de energía, de ilusión, de fuerza, sin inquietudes, desaprovechando la fuerza que dan los pocos años, la valentía del que lo ignora todo; jóvenes que prefieren seguir a ser, renunciando a crear su futuro porque piensan que todo está ya decidido, e ignoran que en todos los tiempos se cocieron habas y que para saber lo que es la vida hay que pasar por muchas derrotas. Me producen una profunda tristeza verlos no viviendo el momento, que sería loable, sino dejándose llevar por él, sin más miras que el día siguiente; sin sueños.

Por supuesto que no todos los jóvenes son así y muchos siempre serán siempre jóvenes, pero aquellos que envejecieron de mente antes de tiempo, no podrán llevar con dignidad y orgullo el paso del tiempo.

Dedicado a todos los que se sienten jóvenes independientemente de la edad que tengan e inspirado en el post Cosas de la edad de Asun, os dejo una de mis canciones favoritas de Bob Dylan.

Feliz Martes

Que Dios te bendiga y te proteja siempre
Que tus deseos se hagan todos realidad
Que hagas siempre por otros, y  otros hagan por ti
Que construyas tu escalera a las estrellas,
y subas cada peldaño
Que permanezcas por siempre joven,
por siempre joven, por siempre joven,
que permanezcas por siempre joven.
Que crezcas para ser virtuoso,
Que crezcas para ser auténtico
Que siempre conozcas la verdad
y veas la luz que te rodea.
Que seas siempre valiente, que seas firme y fuerte,
Que permanezcas por siempre joven,
por siempre joven, por siempre joven,
que permanezcas por siempre joven.
Que tus manos siempre estén ocupadas
Que tus pies siempre sean veloces
y que tengas una fuerte base
para cuando el viento cambie de golpe
Que tu corazón siempre esté alegre
Que tu canción sea siempre cantada
Que permanezcas por siempre joven,
por siempre joven, por siempre joven,
que permanezcas por siempre joven.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Del peligro del exceso de dinero.

Me gustan los cuentos, las historias. Creo que son un reflejo de lo que somos y suelen explicar bastante bien la condición humana. No hay país del mundo que no tenga las suyas propias. Incluso podemos encontrar historias similares, aunque con personajes diferentes en cualquier cultura, lo que de alguna manera viene a demostrar que el hombre, independientemente de si es blanco, negro o amarillo, si vive en un entorno u otro,  suele tener los mismos sentimientos o comportarse de forma parecida en función de las circunstancias.  Hoy la circunstancia se llama dinero.

El dinero está muy bien y poca gente te dirá que no le gusta, que carece de importancia. Esto es relativo, el dinero sirve para lo que sirve. Hay gente que solo piensa en el dinero. Es el motor de sus vidas y sin él, o en grandes cantidades se sentirán muy desdichados. Unos desearán más siempre (aunque sea por el mero hecho de su posesión), otros  para hiper consumir y otros lo guardarán para no utilizarlo jamás. En cualquiera de los tres casos es una utilización egoista que acaba por debilitar a quien lo posee.  La posesión se trata de un fin y no de un medio como en el caso de las personas que lo utilizan para vivir, para generar riqueza en la comunidad o para distribuir los excedentes.

La historia ha demostrado, da lo mismo el país, siglo, etcétera que una incorrecta utilización del mismo o de la riqueza que genera, debilita. Ha pasado aquí, en el mundo hace muy poco tiempo, cuando parecía que todo el monte es orégano y todo el mundo estaba invitado a la fiesta. Ha pasado en muchas civilizaciones que han visto como su riqueza se agotaba por el despilfarro o la especulación. El exceso de dinero si no se utiliza adecuadamente, debilita la mente, las ambiciones sanas de progreso, llevando al hombre a una falsa zona de comodidad que aletarga el espíritu. Luego pasa lo que pasa, que cuando de la caja sólo salen telarañas, el personal se atenaza, se queja y se deprime, pero es incapaz de reconocer que quizás se equivocó al darle al dinero su importancia justa al estar envenenado por el vil metal.

Lo malo de todo esto, es que la aceptación, la rectificación y la renuncia,  son palabras que no se llevan bien con esta gente que siempre creerá que cualquier tiempo pasado fue mejor. Y ahora vagan lamentándose, echando la culpa al boogie y exigiendo vivir como lo hacían antes. Los tiempos, nos guste o no, han cambiado. No son mejores ni peores, son diferentes y cuanto antes se asuma y se de al dinero su justa importancia, antes se reconducirán nuestras vidas.

Os dejo una pequeña historia de lunes que habla de lo débiles que nos podemos volver si manejamos mal el dinero.

Feliz lunes

El rey Chou había sido un hombre sencillo y relativamente parco, muy querido por un venerable anciano de nombre Chi. Pero cierto día, el monarca solicitó palillos de marfil. Cuando el anciano Chi se enteró del capricho del rey se preocupó hondamente. Le asaltó el temor de que en cuanto el rey dispusiera de los palillos de marfil, querría vasos de cuerno de rinoceronte y jade en lugar de loza y barro, y en vez de comer alimentos comunes, exigiría exóticos manjares, como cachorros de leopardo y cola de elefante, y en lugar de cubrir su cuerpo con telas comunes, haría traer los más lujosos brocados y las más preciadas telas, y en vez de habitar en una mansión, querría ostentosos palacios.
—Temo por el rey; temo por nuestro reino —se dijo cabizbajo el anciano.
Pasaron cinco años. El anciano era un poco más anciano. La actitud del monarca ya no era la de un lustro antes. Se había hecho construir palacios, se alimentaba con los manjares más exóticos, se emborrachaba con los mejores vinos y se entregaba sin freno a las más voluptuosas concubinas. Entre fastos y lujos perdió su reino.

viernes, 10 de septiembre de 2010

I say a little prayer for you



Generalmente los viernes suelo dejar un post sobre viajes, humor, cuentos, historias y chorradas varias. Hoy no estoy de humor para hacerlo, aunque os dejaré algo de Soul India.

Aparte de tener un montón de curro (curro bueno y curro malo amigo Josep: esto lo digo porque me encantó su frase de “voy con prisa, con prisa buena”) he leído una noticia que me ha inquietado acerca de que la Interpol alentaba del aumento de amenaza de atentados tras el plan de quemar El Corán que ha anunciado, más que un pastor, un borrego, en Estados Unidos.

Las religiones pueden conducir al fanatismo y la historia así lo ha demostrado, Los fanáticos no razonan porque no escuchan,  no toleran porque no ven. En el caso del pastor y otros miles que andan sueltos por el mundo, sean de la religión que sean, en lugar de confortar alimentan el dolor, la destrucción y el odio:  en nombre de su Dios, el que sea. Y esto es muy peligroso. Me ha dejado preocupado, ya digo, el asunto.

Más tarde, he tenido una reunión bonita con Carles Castillo, un magnífico actor que preside Impro-asistencia una iniciativa formada por un grupo de actores y actrices profesionales que tiene como objetivo  llevar una sonrisa a los pacientes hospitalizados, escucharles, darles ánimo a ellos y a sus familiares. Acompañar, escuchar, entender y animar.  Carles y Raquel se han pasado por la oficina para coordinar una gala benéfica que se celebrará el día 21 de septiembre en Madrid y en la que nuestra compañía va a colaborar. Venían del hospital Ramón y Cajal y me han estado contando su labor, las dificultades con las que se encuentran, las reacciones de los pacientes: cuando hablaban de ello se les iluminaban los ojos y cuando Carles ha recibido el mensaje de un padre informándole de la muerte de su hijo y agradeciéndole su labor hablaba con un nudo en la garganta.

He llegado casi de noche a casa y al consultar el correo me he encontrado con un mensaje de un amigo (al que muchos de vosotros conocéis) contándome los graves problemas de salud de su hijo. Yo a esta persona la admiro mucho, por valiente, por enfrentarse a la vida con un par, por seguir teniendo ilusión y sobre todo por buena persona. Es una persona creyente, con fe, con buena fe, muy lejos de los que mencionaba al principio del post. Me decía que estaba pidiendo a los amigos que creen, que recen. Intuyendo que yo soy un poco díscolo, tal y como escribí en el capitulo que os dejo hoy de Soul India, me pedía que lo hiciese a mi manera.

Me he llevado razonablemente bien con todos los dioses, con los de cualquier religión, con los espíritus y con la naturaleza, y sé que alguno me escuchará. 

Y eso es lo que hoy hago por ti Germán. Rezar, rogar, pedir, pensar, querer, desear y soñar para que tu hijo mejore y cure pronto. Y desde aquí os invito en la medida de vuestras creencias que hagáis los mismo. Merece la pena

Feliz fin de semana

Pd - Cuando estaba editando este post para subirlo el pastor ha anunciado que renuncia a su plan de quemar El Corán.  



 Preguntas que no sé responder

Sólo eran las diez y media de la mañana. A pesar de que el calor amenazaba con desmayarme continué mi visita por Sarnath. Una botella de agua y cinco minutos fueron suficientes para reponer fuerzas y líquidos. Medio cerré y estiré los ojos para ver el templo chino y el minimalista japonés, que parecía imposible en esa India desordenada. Renegocié el precio del autorickshaw con Sumit, mi bigotudo conductor —lo necesitaría durante unas horas más— y atravesamos las congestionadas calles de Varanasi hasta el templo de Durga, divinidad femenina esposa de Shiva y que es la diosa más fiera y cruel de cuantas existen en la India: en Bengala, en los templos que la adoran, dicen que se celebran sacrificios con animales para saciar su sed de sangre. El templo se encontraba a unos cuatro kilómetros de Goudalia, el centro histórico de la ciudad, y cerca del Asia Ghat. Este templo es también es conocido como el «templo de los Monos». Unos monos con muy mala leche; con leche condensada.

El templo de Durga se vestía de romería de domingo: los fieles organizados en grupos se desparramaban por los patios del templo canturreando, quemando sándalo o realizando guirnaldas de flores para ofrecer a los dioses. Sumit me acompañó en la visita y durante la misma asistimos a la ceremonia breve en la que se mostraba la devoción a la diosa. Nos marcamos la frente con un tilak naranja hecho de una pasta que arrancamos con las uñas de una de las ventanas del templo.

Saliendo, me encontré con Lalit Ballami, el hombre que había conocido en los templos de Khajurajo, el cual se hallaba de vacaciones por la zona. Era de Satna, de mi primera estación. Lalit me invitó a sentarme bajo una higuera bengalí que en India, en algunas zonas, también son consideradas sagradas. Se interesó por mi opinión sobre las religiones de la India en general, y sobre la suya en particular. Realmente no sabía qué decir. No tengo muy claros ni los conceptos de la religión católica, como para opinar sobre un berenjenal de miles de dioses que se interpretan y reinterpretan según entienda cada hindú. Me preguntó si era católico y dudé antes de responder con un lacónico sí, del que ni yo mismo estaba convencido. Cuando abandonamos el templo, Sumit, que había asistido a la conversación sin pronunciar palabra, y viendo que mi alma, a su entender, precisaba de urgentes remedios, me brindó la posibilidad de que conociese a un gurú para aclararme los conceptos que no tuviese claros sobre Dios. Decliné la invitación, no por nada en especial: soy una persona abierta a cualquier enseñanza o conocimiento nuevo, pero no era el momento para ello, y, además, ignoraba de qué Dios me iba a hablar.

En un mundo en el que Dios o los Dioses parecen haber olvidado a los hombres, se me hace difícil creer en nada que no sea en el respeto, en la tolerancia; en procurar actuar correctamente con los demás, en ayudar cuando se pueda y quiera, o en perdonar u olvidar las faltas de los demás: el vive y deja vivir.

Las religiones se las cargaron cuando las adornaron de fantasía, las rellenaron de temor y las basaron en recompensas. Un hombre debe ser justo con él y con los demás; pero por él mismo, no por obligación. Su recompensa es la paz interior. Lo que venga después de la muerte nadie lo ha visto. Y confieso que estoy de acuerdo con muchos pensamientos de todas las religiones, y que en torno a ellas sigue habiendo cosas que me atraen, pero de ahí a tener la suficiente fe para vivirlas hay un largo camino, que no sé si la vida me dará la oportunidad de recorrer.

Hay preguntas que no sé responder

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Nueve de cada diez o pregúntale al camarero


Hay anuncios de publicidad que crean en mi el efecto contrario al que persigue: Que no me convencen vamos. Son ese tipo de anuncios en los que la marca, el producto o el servicio, creen que van sobrados y para demostrarlo apelan al conocimiento de los expertos o de la masa.  El título ya os a dado una pista. Son los anuncios “nueve de cada diez”: nueve de cada diez dentistas, nueve de cada diez nutricionistas, nueve de cada diez expertos, nueve de cada diez consumidores, nueve de cada diez personas etcétera.

¿Nueve de cada diez no es mucho? Yo no digo que mientan, simplemente aseguro que tienen que hilar muy fino para que les salgan esos números. Porque vamos a ver. Si hablamos de dentistas, que hay un huevo de ellos, ¿cómo es posible que casi todos coincidan en recomendar el mismo cepillo o la misma pasta de dientes? ¿de qué densitas hablamos? ¿de los que subvenciona la marca?, ¿de los que solo conocen esa? ¿nunca cambian de marca los dentistas? ¿por qué no se pone en el anuncio los nombres y número de licencia, colegiado o papeles que tengan para desarrollar su actividad legal? Un poco raro ¿no? Tendré que hacerle el test a mi dentista: Seguramente su respuesta será mandarme a hacer puñetas. 

Me gusta más lo que hacen las marcas de detergentes, que ponen lo recomendado por los mejores fabricantes del electrodoméstico: y estos son todos. O lo que hacen los fabricantes que acaban recomendando casi hasta las marcas blancas. Un  poco en la línea de loes tres mosqueteros “Uno para todos y todos para uno”.

Pero no, parece que para convencernos de algo debe ser ya no una amplia mayoría quien lo haga, sino una mayoría absoluta en el que la excepción, ese uno que queda, no es que confirme la regla, es que no tiene ni puta idea o lo ponen ahí para disimular: No cuela y como la gente se mosquea un poco, en lugar de la del profesional colegiado, se crea la figura del experto, que sirve lo mismo para un roto que para un descosido y con el que número de productos o servicios merecedores del apelativo mejor, excepcional, único, the best, lo mejor ( estos dos últimos calificativos con el probable o seguramente por delante para que no les empapelen por publicidad engañosa) se amplia considerablemente. Da lo mismo lo que se anuncie. La frase recomendado por nueve de cada diez expertos tiene un poder mágico. ¡Ah!, que lo han dicho los expertos, pues será verdad. Y como decía más arriba, no creo que mientan, pero de qué son expertos. ¿cómo se puede ser experto, pongamos por caso en yogures? ¿hay más de nueve en el mundo? ¿los han probado todos? ¿qué hace que una persona sea experta en yogures? ¿el número de ellos que comen? ¿existen libros o tratados sobre yogures? ¿ los lee alguien? Me temo que cuando se habla de nueve de cada diez expertos, en realidad de lo que hablan es de diez personas que por unas cosas u otras son expertos en algo (sexador de pollos, roncador profesional, bailarines de tango, arregladores de la junta de la trócola o gurús de Twitter…) porque todo el mundo tiene una habilidad especial y el décimo en discordia lo que pasa es que no le gustan los yogures. Pero son nueve de cada diez.

Los publicistas, que son listos y perros, saben que lo mejor es involucrar al consumidor, al usuario y dorarle la píldora, con lo cual se empieza a pasar de profesionales, de expertos para decirle al que al final quieren que pase por caja - “Sí, el experto eres tu, que te las sabes todas. Sabes cual es el mejor yogur, la mejor pasta de dientes, la mejor hipoteca, el mejor coche, o el mejor limpiador del hogar. Así que eres uno de los nueve consumidores que controla”. A partir de ahí, los mensajes los ocupan la gente de a pie: Nueve de cada diez, consumidores, usuarios etcéteras dicen que nuestros productos, servicios, marca, son la leche.

Es entonces, cuando aparecen ante mis ojos estos anuncios,  cuando ya me da la risa del todo imaginándome que el mundo es una enorme secta en la que todo hijo de vecino está de acuerdo en comprar o usar las mismas cosas; la misma pasta de dientes, los mismos yogures, los mismos coches, las mismas ideas… y me digo, qué fácil sería un mundo así. Pero esto me dura poco, apenas unos instantes y pienso lo peligroso que sería si nueve de cada diez pensaran lo mismo, como intentan algunos; si todos estuviésemos de acuerdo en todo, si fuese café para todos. (pon aquí la palabra que mejor lo defina)

Afortunadamente el café lo seguimos pidiendo solo, con leche cortado, con hielo, descafeinado, corto, americano, con unas gotas, expreso o si no nos gusta, pedimos otra cosa y por eso no me preocupa lo que digan esos mensajes que no son mentiras, pero tampoco son ciertos.

Y si no, preguntadle al camarero. Os dará una aproximación más real de lo que hay y lo que somos y os quedareis más tranquilos.

Hoy Thinking Souls: Publicidad ¿ángel o demonio? con Francisco Alcaide, Katy, Más, Javier Rodríguez, Myriam Goldenberg y Francisco Javier Muñoz Sánchez.

Feliz miércoles 

lunes, 6 de septiembre de 2010

Háblame de ti (humanizando el 2.0)



Aunque soy usuario de ellas, nunca llegaré a ser un experto en redes sociales. Incluso desconozco muchos de los códigos de conducta o normas básicas de utilización de las mismas porque pienso que si uno actúa correctamente (con educación dirían algunos) con naturalidad, no molestará lo que opines o digas.

Reconozco que gracias a ellas estoy aprendiendo mucho y que estás enseñanzas me aportan bastante a mi vida personal y profesional. También he conocido a gente que creo merece mucho la pena, gente Soul, y, por qué no, a gente que no la merecen tanto. El resultado, en líneas generales lo calificaría de bueno o muy bueno, pero en ningún caso extraordinario.

He estado un mes aproximadamente desconectado del pajarito, del “cara libro” como le gusta decir a mi amigo Miguel Sosa,  sin apenas conexión de Internet y cuando accedía a ella, creo que no he pasado por ninguna de ellas y menos he participado.

Cada uno de nosotros la utiliza para una medio o para un fin. Unos para compartir ideas, otros para demostrar al mundo lo que saben, otros para buscar discípulos y seguidores, otros para buscarse la vida, otros para encontrar amigos, otros para aprender, etcétera.

Todo esto viene a cuenta de dos artículos que leí el otro día. Uno de ellos lo firmaba José Luis del Campo Villares (@JoseLdelCampo) y el otro el popular Senior Manager (@seniormanager). José Luis hablaba sobre la reputación On line y la memoria de Internet diciendo que uno, en definitiva, es lo que publica.  Por su parte Senior Manager o Pedro Rojas hacía una interesante clasificación sobre los Gurús tóxicos en Internet. Los dos, en definitiva, hablaban sobre comportamientos humanos y, en mi opinión, los escritos encerraban más profundidad de la que aparentemente tienen.

El 2.0, las redes sociales, pueden ser un arma de doble filo. Por un lado, permiten, como digo, comunicarse y relacionarse con miles de personas a las que seguramente no conocerás en persona (desvirtualización lo llaman algunos) lo cual, a pesar de la ausencia del cara a cara, que siempre es mejor, puede ser positivo y enriquecedor. Uno puede expresar ideas, informar, o compartir inquietudes, pero al tiempo, pueden convertirte en otra persona, o a que crees un “avatar” acorde con tus intereses y que a lo mejor no se ajustan realmente a lo que eres debido a la influencia que tienen sobre ti las redes.

Cuando establezco un dialogo con alguien en las redes, me gusta saber con quien lo estoy haciendo, al igual que lo hago en lo que unos llaman 1.0. Y eso, solo se consigue conociendo más a las personas, contando cosas, digamos más personales, que no tienen por qué ser íntimas, pero sabiendo más o menos con quien me juego los cuartos.

Para generar confianza, empatía, confortabilidad con aquellas personas que te interesan o crees que pueden aportar en una red social debes mostrarte como eres e interesarte no sólo por lo que dicen sino por quienes son. Solo así, el follower, el seguidor, el amigo dejará de ser un número, una estadística, para convertirse en un compañero de viaje, un amigo o un aliado.

Me llama la atención la gente que sólo habla de los demás pero no hablan de ellos mismos desde un punto de vista personal, o los que sólo hablan desde el profesional pero nunca desde el personal. También los que se comunican unidireccionalmente y no buscan el feed back con otros usuarios, o los que buscan la cantidad a la calidad.

El mundo 2.0, al igual que el 1.0, está lleno de conocimiento, de información (muchos contando lo mismo) o al mismo tiempo, pero hay algo que distingue a unas personas de otras, que te hace decidirte por seguirla, por escucharla, por comunicarte con ella y establecer una relación y no es otra cosa que la capacidad que tengan de mostrarse y hablarnos de ellas.

Para ilustrar o para explicar lo que quiero decir, que ya sabéis que a veces me voy por los “Cerros de Úbeda” os dejo un video que lo vi en un blog (no recuerdo cual , lo siento) que creo refleja muy bien lo que quiero decir.

Feliz Lunes





viernes, 3 de septiembre de 2010

Cosas que nunca deben faltar en tu maleta, mochila, bolsa


 
Sí, sé que quizás este post debería haberlo escrito al principio del verano, pero como se me ha ocurrido hoy, pues lo escribo hoy. Y todo, porque no puedo quitarme de la cabeza viajar. 

Muchas veces he pensado que mi profesión debería ser viajero y no descarto que un día me dedique a ella por completo, pero a menudo pasión y razón se enfrentan y uno, que no es rico por casa,  todavía no ha dado con una fórmula que me permita compaginar ambas actividades.  Todo se andará, pero a menudo pasión y razón se enfrentan o, es posible también, que sean los miedos, las comodidades o la falta de talento para poder hacerlo. El caso es que me gusta y cuando lo hago sé que me acerco bastante a la felicidad plena y comparto muchas de las reflexiones que los lectores de este blog dejaron en el post Viajar de Thinking Souls. 

Francisco Alcaide decía hoy en un comentario que los contrastes, el ir a un sitio que rompe esquemas, diferente a lo que estás acostumbrado era lo que más le gustaba de viajar y pensando en ello, yo creo que a mi también.

Procuro saborear cada instante, atraparlo para siempre, grabarlo en mi memoria no como una fotografía, no como un documental. Es algo más profundo. Se trata de ir identificando emociones, sensaciones; de acumular experiencias que te ayuden a conocerte un poco mejor. Algo así como lo que contaba Begoña Gozalbes en sus Sentimientos… de un viaje. En definitiva, crecer.

Para ello, hay cosas que no se deben olvidar nunca meter en la maleta, la mochila o en la bolsa de viaje y que hoy os dejo, no como consejo, sino como sugerencia. No ocupan apenas espacio pero hacen el viaje más placentero.

Estas cosas que siempre deberían estar en cualquier lista a la hora de viajar son la tolerancia, el respeto, la curiosidad, la ilusión, la resignación, la paciencia, la alegría, la humildad, el sentido del humor y mucho, mucho amor por el ser humano y por el planeta tierra

Estas pequeñas cosas, estas actitudes activarán todos los sentidos de tal manera que podrás ver, tocar, sentir, oler, oír  de una forma tan diferente, tan pura que te ayudará a descubrir quien eres y, posiblemente, cual es tu misión en la vida.

Os dejo para el fin de semana el final de Soul India que creo refuerza lo que hoy expreso en el blog.

Feliz fin de semana


Soul India

Abrí la puerta de una casa que olía ya a ausencia. Remolqué la mochila por el pasillo, la dejé tirada en medio de mi cuarto y deambulé por las estancias vacías en un intento de reconocerme en ellas, de reencontrarme con mi vida habitual: estaba despertando de un sueño que se había hecho realidad. Los libros, los cuadros, las fotos, todo... permanecía igual: ¿Había sido el sueño de una noche de verano? Clavado con chinchetas, en una pared del cuarto de estar, el mapa de India que compré para preparar el viaje, me impulsaba otra vez a viajar: acaricié con los dedos mi itinerario, cerrando los ojos en cada parada, en cada noche gastada, en cada pisada, en cada huella dejada...

Revivía cada uno de los momentos de una travesía que había sido un viaje interior, un periplo en el que había sido mil personajes, que en realidad eran todos yo; un viaje de libro abierto leído por un país que había jugado conmigo, recordándome que la vida es un reflejo del alma, unos ojos que se subyugan ante cualquier visión.

En el mes y pico que vagabundeé por la India, mis sentidos fueron sometidos a un frecuente vaivén que sacudieron unos músculos que habían vivido mil millones de sensaciones, de diferencias, de injusticias, de música, de ruidos, de olores, de gentes...; mil millones de pedaladas, de cuerpos destrozados, de dudas, razonables ó no, de esperanza... Mil millones de gotas de lluvia, de sudor, de sueños, de dioses, de fe: energía, agotamiento, desesperación, alegría, soledad, guerra y paz... Recapitulaba y sentía cómo mi piel se erizaba recordando los monumentos, los horizontes musicados, las sonrisas, los ojos desgarrados por la resignación de haber nacido casta inferior; el desierto, la carretera, El Ganges, la espera en una estación. Era mi Soul India, un alma que me había cortejado hasta caer rendido en su corazón.

Fueron más de siete mil kilómetros recorridos sin ninguna obsesión: siete mil kilómetros en los que me dejé llevar por los recónditos senderos del alma India, un alma tan incomprensible como accesible, tan espiritual como humana, tan brutal como delicada: en definitiva, nuestra alma.

Absorto en mis pensamientos recordé las palabras que el señor Singh, me dijo en el aeropuerto de Delhi el día de mi llegada a India: «no busque explicaciones, India es un país contradictorio para aquel que no ha nacido aquí».

Él no sabía nada.

Madrid, verano del 2003


miércoles, 1 de septiembre de 2010

Reflexiones para septiembre 2010




Para mi, septiembre es un mes muy especial, quizás el más reflexivo de todos. Más incluso que enero que suele ser un mes en el que abundan los buenos propósitos, los deseos y, bastante menos, los hechos. Septiembre nos llena la existencia de atardeceres rojos, de melancolías y nostalgias, quizás porque intuimos que parte de nuestra existencia se va desvaneciendo, como si tuviéramos la sensación de que todo lo vivido poco a poco irá desapareciendo de nuestra memoria o, posiblemente, porque somos conscientes de que empezamos un nuevo ciclo, como si arrancara  un nuevo curso en nuestra vida.

Si miro hacía atrás, los septiembres han sido, en mi vida, momentos de cambios, de decisiones, de nuevos deseos, inquietudes. Un mes que me hace reflexionar más de lo habitual y en el que me suelo preguntar los cómos, los para qué y los porqués. Un mes de gran intensidad mental.

El año pasado por estas fechas publiqué el post Reflexiones para Septiembre. Eran siete reflexiones sacadas del Calendario de la sabiduría de Leon Tolstoi. Este año repito de libro, pero no de citas.  Que las disfrutéis

2 de septiembre

Cuanto más cerca está la gente de la verdad, más tolerante es con los errores de los demás.

5 de septiembre

Deberías enseñar a los demás con un buen ejemplo, pero si enseñas con el mal, no enseñas, sino que destruyes.

7 de septiembre

No te preocupes por lo que pasará un día, lejos, en una época futura. Piensa y presta atención a lo que pasa ahora, aquí, en este lugar.
John Ruskin

15 de septiembre

El mayor obstáculo que impide comprender la verdad son las mentiras disfrazadas de verdad.

16 de septiembre

Las dudas no destruyen la verdad, la fortalecen.

19 de septiembre

La vida es breve. No olvides las cosas más importantes de la vida, vivir para los demás y hacer el bien.
Marco Aurelio.

27 de septiembre

Si quieres censurarme, no deberías estar conmigo. Deberías estar dentro de mí.
Adam Mickiewick

Soul Business

Gracias por visitar mi blog
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