domingo, 12 de mayo de 2013

Operación bikini

Senegal 
Tengo un amigo que una vez  ha acabado la Semana Santa, se entrega  y autodisciplina con verdadera devoción a lo que el llama (al igual que mucha otra gente) “Operación Bikini” que consiste básicamente en comer menos de lo necesario o atiborrarse de ensaladas con el fin de no lucir tripita durante los meses de verano. Personalmente, ni me parece bien ni mal: allá cada cual con su vida y sus manías. Lo que me llama a atención es que ese programa acelerado de eliminación de grasas no lo realiza por una cuestión de salud, sino por coquetería, por no ser rechazado o por ser aceptado: y digo que me llama la atención porque, dándole una vuelta al asunto y considerando que sean válidas esas razones, los seres humanos, o sea, nosotros, somos un poco tontos: está genial eso de que luzcamos todos mejor, que estemos guapos, que tengamos una buena apariencia y que de alguna manera así nos gustemos más, pero me choca que sólo nos de por eliminar (y de forma temporal) sólo un tipo de grasa, olvidando que hay otra grasa mucho más dañina tanto para nosotros como para cuantos nos rodean que casi nunca hablamos de eliminar. Son grasas que se instalan en la mente y en el corazón; grasas tales como la envidia, la soberbia, la ira, el egoísmo … que, poco a poco, y si no se pone remedio acaban por bloquear y dañar irreparablemente todos nuestros circuitos, sistemas o como lo queráis llamar; nuestra salud.

En este mundo en el que las hogueras de las vanidades se extienden y multiplican, en el que las apariencias se convierten en realidades y se tiende a presionar al personal para que sea como el David de Miguel Ángel o un clon de Steve Jobs, ofreciéndoles recetas infalibles o tibias e inconsistentes garantías de éxito es fácil que la grasa se siga acumulando si no hacemos el esfuerzo (terriblemente duro) de eliminar esa grasa nociva y destructiva que se tiende a pensar que no es advertible por lo demás al no verse a simple vista, aunque irremediablemente asoma y provoca un mayor rechazo (al menos en la buena gente) que la grasa física.

Este tipo de dietas que eliminan de nuestros pensamientos la crueldad, el odio, la avaricia…lo peor de nosotros, y que en mi opinión, limpian, fijan y dan esplendor a las personas, es poco practicada y compartida al preferir o ser más cómodo trabajar la imagen personal para los demás y no para uno mismo. Pero claro, como en otras ocasiones he comentado a mi amigo José Luis Montero, nuestros problemas son de educación que nos “prepara” para convivir con los demás y no para vivir con los demás y con nosotros mismos. Al no conseguirse de una forma plena ni natural, se tira de maquillajes, de dietas y recetas extrañas; de muchas teorías y poca práctica; Esa es la razón de que nos sumemos a esas soluciones temporales que son las “operaciones bikinis”, “las modas pasajeras” y la madre que las parió que parece que si no las haces no eres.

Raritos de narices.

Buena semana



12 comentarios:

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Buena reflexión.
Lo que suele pasar es que no somos conscientes de la cantidad de "grasa" que acumulamos. Al ser menos visible sólo nos fijamos en la del michelín.
Así de simples.
Un abrazo.

M. Teresa dijo...

No recuerdo bien quién hizo esta reflexión pero la encontré muy acertada entonces y adecuada a lo que tu comentas. Decía más o menos algo así:

"Siempre hemos escuchado que el deporte es bueno para la salud pero nunca he escuchado decirle a un deportista que la lectura también lo es".

Un abrazo y feliz semana

Elsa Rodriguez dijo...

Totalmente de acuerdo contigo.
No entiendo la operación bikini que a tantos obsesiona y creo en la tuya. Ésa si que es necesaria sin tener en cuenta estaciones. En vez de cultivar tanto el cuerpo más valdría cultivar el alma y hacer limpieza de todo lo malo.
Yo, a tu particular operación bikini me apunto ya, a la otra...ya llego tarde;)

cristal00k dijo...

La verdad, es -casi- todo en esta vida, acostumbra a ser un problema de educación y sobre todo de constancia, para cambiar nuestros malos hábitos, tantos los físicos como los emocionales y mentales.

No es sencillo, no ceder a todo eso que dices... e intentarlo una 'temporadita' con el único fin de estar más guapo que el vecino... está claro que es una solemne estupidez. A mi me jode un montón, que la primera cosa que me digan cuando hace tiempo que no me ven, se refiera a mi aspecto físico, tanto si es para bien como para mal, pero es lo que hay...

Y es que nunca será lo mismo un cordial ¿cómo estás? que el estúpido ¡como estás...! En fin! tienes toda la razón del mundo, 'raritos de narices'

Katy Sánchez dijo...

La sociedad educa y nuestros héroes salen en la revista del corazón y los que dirigen el país también. Vimos en la era de la imagen, medio país hace lo que puede por tener su momento de gloria y salir en TV. La operación biquini se queda corta ante el bisturí. Los valores morales no existen, la mayoría no sabe lo que eso significa. Pero tener musculito, vientre plano mola más que tener algo en cerebro que no se ve.
Pero en tiempos de crisis ahorrar en comida no viene mal:-)
Bss y buena semana

Rafa Bartolomé dijo...

Hola Fernando: mira, la cosa está clara. Tú acércate a la orilla del mar. Verás pasar a gente con su buena tripa (ellos y ellas) y sus buenos michelines: "No paran de pasear por la playa, arriba y abajo". Mientras las tías estupendas y los tíos cachas están sobre las toallas sesteando. De donde se de duce que el ejercicio engorda. En cuanto a la mente siempre se ha dicho: "Cuerpos danones, cerebro petit suisse". Un abrazo

Gildo Kaldorana dijo...

Si la verdad es que no somos perfectos.
Si no fuera así, que sería de nosotros teniendo un mundo plano, todos guapos, altos y más buenos que el pan.
Yo de momento no tengo grasas, bueno solo un poco de las que tu dices, de esas mentales.
Salud y suerte

Fernando Lopez Fernandez dijo...

@Javier Rodríguez - Cierto, necesitamos una cura rápida . Un abrazo

@María Teresa - Fantástica reflexión la que nos dejas. Un abrazo.

@Elsa Rodríguez - Lo malo elsa es que a veces yo tampoco la sigo y luego el esfuerzo es doble, pero siempre merece la pena. Un abrazo

@Cristal00k - Muy acertado tu comentario. DEl co mo te veo a como te siento hay una diferencia importante, pero solemos quedarnos en la superficie. Un abrazo

@Katy Sánchez - Vivimos de la imagen (que por otro lado es lo que se compra). No creo que no haya valores morales, lo que ocurre es que los practicamos pocos. Bessoo

@Rafa BArtolomé - ja ja Rafa, curiosa reflexión. Un abrazo.

@Gildo Kaldorana - También es verdad. Todos iguales sería un poco rollo. Ahora bien, ya nos contarás como lo haces para tener ese tipin je je porque eres un bon vivnat. Un abrazo

cincuentones dijo...

Por suerte a nuestra edad la operación bikini nos queda un poco lejos, ahora tenemos de preocuparnos de no tener la grasa que tú comentas.
Saludos.

Fernando Lopez Fernandez dijo...

@cincuentones - a medida que envejecemos sabemos que a pesar de lo que digan incluso os doctores es la otra la que os preocupa. Saludos

Myriam dijo...

¡Cuánta razón llevas! Las grasas que Son grasas que "se instalan en la mente y en el corazón" deberían reducirse a menudo, y no para gustara otros, sino para sentirse bien uno consigo mismo.

Dejo constancia ahora de que si falta mi comentario de cuando publicaste esta entrada es porque en mayo estaba de viaje.

Un beso

Myriam dijo...

(Y no por no te hubiera leído, se entiende)

Parece que hasta ahora estoy pasando bien el examen de vista con tus palabrejas esas que hay que llenar para poder publicar el comentario, te cuento. :-)

Soul Business

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