domingo, 31 de marzo de 2013

Delicadeza Jain esculpida en mármol



Esta semana he estado un poco vago. Además he comenzado los preparativos del viaje de este año lo que me ha ocupado bastante tiempo. Por ello, os dejo otro de los capítulos de Soul India que no había sido publicado. Por cierto, hay una nueva edición de Thinkings Souls con un experimento curioso.

Feliz semana

Las ráfagas de arena quedaban atrás. El amarillo del horizonte cada pocos kilómetros mudaba a ocre y verde. Después de haber superado una semana de calor intenso en la que la media de litros de agua trasegados superaban ampliamente los cinco diarios, ascendíamos hasta Mount Abu, al sureste de Rajastán y fronterizo con el estado de Guajarat, donde las temperaturas se suavizaban, aunque persistía el  calor del infierno indio.
  
Mount Abu es el asentamiento más alto de Rajastán y la subida de treinta kilómetros, por una carretera de curvas que acababan en el abismo, ahogaba a un coche que demandaba oxígeno. Renunciamos al aire acondicionado y subimos de ciclista: esforzados y llenos de sudor. Por lo visto Mount Abu, era un localidad donde los maharajás se retiraban a descansar y aprovechar las brisas de las montañas. Actualmente es un centro turístico al que acude la clase media de Delhi y  de Rajastán huyendo del calor. Asimismo, según me contaba Dinesh, una zona donde acuden los recién casados en su luna de miel. Mount Abu, fue la etapa más apacible y relajada de cuantas visitaría, a excepción de Mandawa que es muy pequeño y sólo estuve una noche y unas horas.

La idea de venir hasta Mount Abu no fue por ver parejas de recién casados ni enterarme de cómo se divertía la clase media india. Mi curiosidad no alcanzaba a tanto. El principal motivo había sido admirar  los templos jainistas de Dilwara.  Cuando planifiqué el viaje pensé que era un capricho que me haría perder tres días de mi apretado programa de viaje: otra cruzada de cables. Pero viajar es también cambiar, dejar de pertenecer por unos días a esa Europa de manual que inevitable-mente llevamos dentro y volver a ser como nos parieron, no como nos hicieron.  Una vez que has visto los templos, juzgas que el instinto a veces es el mejor consejero.


Los jainies cuya religión impide dañar cualquier jiva —alma—, se caracterizan por su pacifismo, llegando a barrer el suelo que pisan con delicadeza,  con el fin de no dañar el alma de ningún ser vivo. Para ellos, el agua, el aire, el fuego, las plantas son seres vivos que deben ser respetados. La naturaleza es alma y cada alma es pura. Se someten a una férrea disciplina en la que para alcanzar la liberación del ánima siguen la vía del ascetismo, la meditación, el rechazo a las pasiones, a los apegos... No creen en las castas y los negocios deben hacerse de forma justa y honrada; tendríamos que tomar nota de esto último. Algunos de ellos van desnudos como símbolo de pureza, y en las comunidades se admiten monjas que pueden verse en los templos orando o haciendo puja ante sus deidades. Este ascetismo contrasta con los templos: si bien desde el exterior no muestran ningún signo de riqueza, una vez que traspasas el umbral, te encuentras en un interior profusamente decorado con esculturas de mármol que tardaron más de catorce años en esculpirse por una legión de albañiles.  

Son templos con aire de monasterio en los que pedirías asilo espiritual. Son realmente espectaculares: cinco templos elaborados con mármol, hechos con la devoción de quien considera que el trabajo es creación. Templos en los que cada friso, cada columna, son esculturas intrincadas en la piedra, talladas con una perfección tal,  que los dioses, los bailarines, los animales, las escenas religiosas parecen tener vida. Imágenes que explican más que las palabras; imágenes que aunque pasases años contemplándolas serías incapaz de asimilar. Tus ojos no están preparados para tanta belleza: Dios nos hizo imperfectos.

En el mundo hay monumentos a los que se les da una importancia exagerada cuando los de Dilwara deberían figurar entre los más hermosos del mundo. Al ser templos jainistas no se puede entrar con nada de piel ni las mujeres en época de menstruación ni, en éstos, con la cámara de fotos.

Es curioso, en India se pueden clasificar los templos de dos maneras a efectos de saber si el culto tiene la máxima importancia o aprovechan el templo para hacer negocio, como ya ocurre en casi toda Europa. Es fácil: si a los extranjeros no les dejan pasar  ni les piden dinero para entrar, se puede decir que los aspectos religiosos priman sobre cualquier otro.

En Dilwara sólo piden respeto y, a pesar del turismo, son religiosos: hermosos.

viernes, 22 de marzo de 2013

De vez en cuando hay que relajarse

Y por eso, para la Semana Santa, os dejo este video que alegra la vista, el alma y el espíritu.

Buena semana

jueves, 21 de marzo de 2013

Previsiones las justas

Hoy, una revista de marketing y comunicación pedía mi opinión sobre diferentes aspectos del mercado de eventos y sobre lo que ocurriría en el futuro. La verdad es que me ha costado responder: vivimos en un mundo de tanta tontería, de tanto dato falsificado y de tanto desconocimiento que casi me he sonrojado y a punto he estado de declinar tan amable invitación. Pedirme que aventurase un porcentaje sobre lo que gastan o invierten las empresas en comunicación o cifras sobre las inversiones en el sector en 2013 me ha parecido demasiado pretencioso. Alguna de las preguntas ni las he contestado y otras he hecho referencia a recientes estudios (aún sabiendo que el rigor del mismo es relativo). Sólo en las preguntas que no pedían cifras, y si juicios, me he mojado, no hablando de lo que va a pasar y sí de lo que debería pasar o sería deseable que pasase: eso, nos guste o no, lo saben cuatro: los mismos que sabían o preparaban la bacalada que le han metido a Chipre y dos o tres carroñeros que como los buitres o las hienas siempre están cerca de donde hay “carne fresca”.

Sobre tema de “previsiones” o lo que debería pasar ya hablé en este post o, por ejemplo en esta entrevista y a estas alturas y viendo cómo está el patio me niego a aventurar el futuro. Principalmente porque no me creo ni los estudios ni las tendencias que se pretenden marcar. Y no me lo creo porque cualquier parecido con la realidad no es ni pura coincidencia. Los estudios revelan que las empresas quieren más ROI, mejores resultados y que eso es lo que exigen y piden, cuando la realidad es que la mitad de las veces es que no colaboran para conseguirlo ¿De qué sirve planificar y preparar todo para ese retorno cunado los directivos media hora antes de empezar el evento no han acabado su Power Point y no saben lo que van a decir? ¿De qué sirve exigir creatividad e imaginación, innovación y demás zarandajas, si luego se está más pendiente de si le va a gustar al director general o al consejero delegado que a los participantes al evento? ¿De qué sirve exigir nuevos formatos si luego todo es sota, caballo y rey? ¿De qué sirve exigir resultados si sólo se habla de recortes presupuestarios? ¿De qué sirve decir que lo que se “llevará” es el mapping y el Streaming si en el primer caso se pueden contar con los dedos de manos y pies quienes se lo pueden permitir y en el segundo quienes están dispuestos realmente a ello?

Pues bien, todas esas previsiones que muestran los estudios se cumplen sólo en parte. Quizás porque la muestra sea insuficiente, porque se formulan mal las preguntas o posiblemente (estoy convencido de ello) porque siempre es mejor, o políticamente correcto, decir lo que se espera hoy y no lo que realmente se piensa y se sabe. Algo parecido a lo que ocurría con lo de los documentales de “La Dos”, que todo el mundo decía que los veía cuando la realidad es que no los veía ni el tato porque el que tenía conectado el canal estaba en plena siesta.

A las previsiones les pasa lo mismo que al Blues que es fácil hacerlas, pero difíciles de sentir, salvo que uno sea un visionario de raza y no de mantra ajeno. Por eso como ya dije en su día Adiós certezas, hola posibilidades.

PD- Si tiráis de hemeroteca, por ejemplo con esto de la crisis, entenderéis perfectamente de que hablo y cuales son mis razones para decir previsiones las justas.

Os dejo una de las últimas acciones que ha hecho Didi Sand (una de nuestras artistas exclusivas ) para Oracle. Acción Cool Cost la llamo yo. Que lo disfrutéis.

     

DIDI SAND ART- DA VINCI from DIVERTIA SMILE COMPANY on Vimeo.

lunes, 18 de marzo de 2013

Donde habitan las nostalgias I

 
Mientras se van escribiendo otros capítulos de “Días de ojos rasgados” y como tampoco quiero demorar Soulombia, en las próximas semanas comenzamos a publicar la segunda parte que empieza en Cartagena de Indias.

Aterricé en Cartagena de Indias pasado el mediodía con la emoción del viajero  que ve cumplido el sueño de llegar a una de esas ciudades que significan algo más que una sucesión de bellas construcciones o imponentes edificios religiosos situados en un agradable marco que envuelve todo el conjunto.

A Cartagena de Indias la conocía por precios y por fotos. Durante muchos años, cuando me dedicaba a organizar a tiempo completo viajes de incentivo –una época en la que Cartagena estaba de moda y el cambio peseta dólar era interesante, en especial a finales de los ochenta y primeros noventa - ,recuerdo haber elaborado varios itinerarios y actividades sobre el destino: La visita al Castillo de San Felipe, el Convento de la Popa, San Pedro Claver, el Muelle de los Pegasos, las islas del Rosario, el paseo en “chiva” con música y alcohol…solían formar parte de un apretado programa que no solía variar mucho.  A pesar de los conocimientos que tenía sobre la ciudad, nunca había tenido la oportunidad de ser yo quien acompañase a los grupos; unas veces por estar en otros destinos; y otras, porque mis jefes no lo consideraron necesario. 

Cartagena significaba para mi un reencuentro formal, una visita oficial después de tantos años de coqueteo virtual en los que fotos y textos acariciaron mi imaginación dejando el poso suficiente para que anhelase sumergirme en una de las ciudades más bellas del mundo que nació, creció, sufrió y decayó por la ambición del hombre y que hoy, paradojas del tiempo, gracias a ese pasado no exento de dolor y de injusticia,  pero también de grandeza, parece vivir un nuevo esplendor al recibir miles de turistas que dejan sus buenos dineros en la ciudad.

Sí, visitaría todos aquellos lugares, bebería unos cuantos rones y mis oídos se ensordecerían con la música, pero lo que verdaderamente me interesaba de todo ello era el viaje al alma de una ciudad que desde su fundación por el madrileño Pedro Heredia se había convertido en lugar de encuentro y fusión obligada de razas; en botín deseado de piratas y naciones…Quería revivir la Cartagena de la Independencia, (que llegó gracias a las ideas que la  Ilustración europea inculcó en la población criolla, al deseo de una mayor autonomía de España, -una Madre Patria que en América fue Madrastra-, y a dos hechos que aceleraron el proceso: la debilidad de una España hostigada e invadida por Napoleón Bonaparte y a la emancipación de las trece colonias británicas de América).

Quería “leer” la Cartagena de la República, la de la decadencia y abandono;  y también empaparme de la que fue resurgiendo en el siglo XX hasta nuestros días. Quería callejuelar por aquellos rincones donde sucedió el amor en los tiempos del cólera reviviendo la novela y la época.

Estaba seguro de que en mi peregrinaje, bajo el ardiente sol del caribe, sudaría las mismas emociones que a lo largo de los siglos dejaron en sus plazas y calles las almas de miles de hombres que configuraron la América de ayer, cimentando la de hoy y anticipando la de mañana.



Ya desde el Taxi de prepago que había tomado en el aeropuerto se adivinaba todo ello. La vitalidad de las calles con su ir venir de gentes, las ruidosas busetas que se bifurcaban en los cruces, los vendedores ambulantes, los guiris despistados, las moles blancas de Boca Grande, las cúpulas de las iglesias y las murallas y fuertes de la ciudad …

Me instalé en el barrio de Getsemaní en un hotel bastante chulo y no excesivamente caro para los precios que se encuentran en la ciudad antigua, aunque le faltaba un buen rodaje y le sobraba algo de ruido. Desde la terraza de la piscina asomaba formidable el Fuerte de San Felipe que visitaría al día siguiente. El calor no aconsejaba estar paseando y pasé parte de la tarde, casi hasta la puesta de sol leyendo historias de la ciudad y organizando los siguientes días: Cartagena me esperaba.

Diario de viajes Soulombia: continuará 


jueves, 14 de marzo de 2013

10 reflexiones de viajes


El Cairo 
Para el fin de semana, os dejo 10 reflexiones viajeras que deje en varios post.

Feliz fin de semana

Los viajes son como libros en vivo en el que cada página es una experiencia y cada experiencia un aprendizaje.


Si hay algo que proporciona un viaje en solitario es independencia en el pensamiento y libertad de elección.

Los viajes están llenos de serendipias que la mayoría de las veces pasan inadvertidas a los ojos de los viajeros que sólo siguen rutas (objetivos y metas) o experiencias contrastadas (la vida de los otros).

El viaje es un excelente conductor de sensaciones que bombea nuestro corazón con tal fuerza, que el oxígeno (el aire) llega a nuestra mente provocando que todo lo que sentimos adquiera una dimensión, una profundidad sensorial y emocional que en nuestras rutinas pasa desapercibida.

Cada viajero es único, como único es el viaje que hace y, por ello, lo único que podemos tener son referencias o impresiones pero, en absoluto, certezas sobre las mejores opciones.

Uno no se hastía del viaje ni de viajar sino de momentos que no cubren las expectativas o los deseos. Es lo que yo llamo “el frío de los viajes”

Los viajes son emociones y sensaciones que nunca, aunque pretendamos idealizarlas serán perfectas.

El viaje siempre comienza desde adentro y podríamos decir que lo hace en dos dimensiones. Una de ellas relacionada con el viaje en sí y otra con uno mismo. 

De un viaje se puede disfrutar sin necesidad de que una guía te explique como.

Las personas pueden hacer que tu viaje sea maravilloso o que no lo disfrutes. Dependiendo del país y de cómo te perciban puedes ser un euro con patas o lo que es lo mismo, carne fresca para timarte o darte la del pulpo. 

Soul Business

Gracias por visitar mi blog
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...